Justicia torcida en la CDMX

Justicia. Con el conflicto político derivado de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Claudia Sheinbaum, y la alcaldesa en Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, se evidenció lo torcida que está la justicia en la capital del país.

Pese a que Sheinbaum ha advertido que no se trata de un asunto político, los hechos han confirmado lo contrario.

La prueba más fehaciente fue que se disgustó con el acuerdo reparatorio y la forma en que lo cumplió Cuevas.

Lo llamó una “chapuceria” de Sandra Cuevas y la Fiscalía General de Justicia de la CDMX impugnó para que la alcaldesa no se salga con la suya.

Sheinbaum en su disputa por el poder político abrió uno de los temas más delicados al comprometer al Poder Judicial.

Lo hizo a través de las imputaciones de la Fiscalía, que no es autónoma, las cuales se fueron derruyendo una a una.

En un principio se denunciaron los delitos de secuestro, lesiones, abuso de autoridad, robo y discriminación.

Ante la jueza no se pudo acreditar los delitos de secuestro y lesiones por la falta de pruebas documentales.

La justicia torcida

Pero quedó de manifiesto que los operantes del Poder Judicial están sometidos al poder de la Jefa de Gobierno y vincularon a proceso a la alcaldesa.

Al ser un escándalo político, Sheinbaum intentó evadirse del problema y dejarlo en manos de la justicia.

Ahí ya entró el juego de las estrategias legales y por eso Sandra Cuevas logró un acuerdo reparatorio que le permitió recuperar el poder de forma plena.

La resolución judicial del conflicto sólo dejó ver la vulnerabilidad del Estado de Derecho cuando se inmiscuye la política. Por eso vimos una justicia torcida que terminó en uno de los más penosos antecedentes de la política de la CDMX.

Se confirmó el viejo adagio del Derecho, que si existiera transformación real de México, ya no tendría sentido: “cuando la política entra en un caso jurídico, la justicia sale por la puerta trasera”.

Aquí en el semanario les compartimos a profundidad el desenlace del caso de Sandra Cuevas. ??

Luis Eduardo Velázquez
Luis Eduardo Velázquez
Soy licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y licenciado en Derecho por la UNAM, con estudios de Maestría en Ciencias Jurídicas por la Universidad Panamericana (UP) y estudios en Filosofía. Soy analista político especializado en asuntos electorales, legislativos, democracia, derecho a la información, libertad de expresión y derechos humanos.Soy director y fundador de Capital CDMX, medio desde el que impulso el periodismo político y de investigación enfocado en el poder público, la rendición de cuentas y la vida institucional de la Ciudad de México.En el ámbito académico, mi línea de investigación se centra en el sistema de Derechos Humanos, con énfasis en libertad de expresión, derecho a la información, democracia y Estados constitucionales, así como en la ciencia y filosofía del periodismo.Soy autor del libro Diágoras, el prudente, una obra que explora la reflexión política, filosófica y jurídica desde una perspectiva crítica sobre el poder, la prudencia y la condición humana.Me desempeño como secretario de la Asociación Periodismo Nación MX, dedicada al fortalecimiento del gremio periodístico, la reivindicación del periodismo mexicano y la construcción de un marco jurídico que proteja los derechos de las y los periodistas.Escribo la columna Contragolpe y participo como analista en El Heraldo Televisión y en el canal de YouTube CDMX TV. He sido reportero en los diarios Milenio y 24 Horas, así como en radio para Enfoque Noticias de NRM Comunicaciones. También he colaborado en revistas como Obras, Chilango y Forbes México.Además de mi labor periodística, soy amante de la buena letra: escribo poesía y desarrollo trabajo plástico en distintos formatos.

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