En respuesta a la inquietud ciudadana sobre las consecuencias ecológicas del Viaducto Elevado Morones Prieto, el Gobierno de Nuevo León organizó una asamblea informativa en la que la Red Estatal de Autopistas (REA) presentó el trazo final del proyecto, junto con los estudios ambientales y de costo-beneficio que respaldan su construcción.
Durante la reunión, representantes de organizaciones civiles y vecinos expresaron preocupación por la posible afectación al cauce del río Santa Catarina, en especial por la tala de árboles y la eliminación de vegetación. Ante estos señalamientos, autoridades estatales explicaron que el diseño incluye la reforestación total de los ejemplares removidos, así como la habilitación de nuevas áreas verdes, espacios de esparcimiento y pasos de fauna que permitirán restaurar y fortalecer el entorno natural.
La REA aseguró que el Viaducto reducirá la contaminación al disminuir las emisiones de dióxido de carbono. Con base en simulaciones realizadas con la herramienta “MOVES” —avalada por la ONU, la UNOPS y el Instituto de Recursos Mundiales (WRI)—, las emisiones pasarán de 3,154.12 a 2,370.21 toneladas de CO2e, lo que representaría un beneficio ambiental considerable.
Uno de los principales anuncios giró en torno al financiamiento. El Gobierno estatal afirmó que empresarios privados cubrirán el costo total del Viaducto, lo que permitirá canalizar recursos públicos hacia el fortalecimiento del sistema de transporte masivo, en especial las líneas del Metro.
Durante la sesión, se abordó también el contexto vial que enfrenta la ciudad. Monterrey figura como la urbe más congestionada del país, con pérdidas económicas por 94 mil millones de pesos al año. El crecimiento del parque vehicular, que aumentó 5.25 % entre 1995 y 2020, y los más de 5.2 millones de viajes diarios que se registran en la zona metropolitana, han saturado la infraestructura existente.
Los impulsores del proyecto aseguraron que el Viaducto reducirá hasta 4,870,000 de horas de traslado por día, equivalentes a más de 550 años acumulados, lo que se traducirá en mejoras en la calidad de vida de los habitantes.
El plan contempla además puentes peatonales y ciclovías que enlazarán con las líneas 1, 4 y 6 del Metro, estas dos últimas en etapa de construcción. Con esto, el Gobierno estatal busca garantizar una red de movilidad que conecte a automovilistas, ciclistas, peatones y usuarios del transporte público.
Al concluir la reunión, la REA pidió a los asistentes valorar el proyecto en su conjunto y reiteró su disposición a mantener el diálogo con la sociedad civil. La administración estatal defendió el Viaducto como una obra clave para atender la crisis vial, fomentar la conectividad y promover una infraestructura sustentable en la zona metropolitana de Monterrey.


