En el corazón de la capital del país late una institución que por generaciones ha encendido el conocimiento, la técnica y el compromiso social: el Instituto Politécnico Nacional (IPN), que este 21 de mayo celebra su día como uno de los pilares más sólidos de la educación pública en la Ciudad de México.
Fundado en 1936, el IPN fue concebido como una respuesta al anhelo de justicia social, acceso al conocimiento y transformación del país a través de la ciencia y la técnica. Su creación marcó un hito en la historia educativa de México, pero también en la construcción del tejido social capitalino, convirtiéndose en un símbolo de movilidad, esfuerzo y excelencia al alcance del pueblo.
Con sedes emblemáticas como Zacatenco, Santo Tomás y Casco de Santo Tomás, el IPN es mucho más que un centro académico: es un referente cultural, tecnológico y científico que da identidad a la CDMX. Desde sus aulas han egresado generaciones de ingenieros, médicos, investigadores, economistas, matemáticos, diseñadores industriales y especialistas en múltiples áreas que han incidido profundamente en el desarrollo urbano y social de la capital.
En la actualidad, el IPN cuenta con:
• Más de 180 mil estudiantes activos en educación media superior, superior y posgrado
• Centros de investigación de clase mundial
• Proyectos innovadores en inteligencia artificial, salud pública, movilidad y energías limpias
Además, se ha integrado este año al programa conjunto “Mi derecho, mi lugar” para ingreso a nivel bachillerato, reafirmando su compromiso con la inclusión y la educación como derecho universal.
“La Técnica al Servicio de la Patria” no es solo un lema: es una realidad que se respira en cada unidad académica, laboratorio y pasillo del Politécnico. Es una promesa cumplida día a día desde la Ciudad de México para todo el país.



