Como cubrir una guerra: ser periodista en México

Fotos de periodistas asesinados y cámaras afuera de la oficina de representación del estado de Veracruz durante una protesta de periodistas en la Ciudad de México el 11 de febrero de 2016.

Entre asesinados y desaparecidos, al periodista en México se le calla con la única fuerza en crecimiento dentro del país: la violencia. 

“Vamos a matar a tu familia”, “¿Cómo te gustaría estar en estos momentos con el cartel de los Zetas, como amigos o como enemigos?”, “A los periodistas no hay que matarlos a balazos, hay que matarlos de hambre”. 

Frases como estas, dichas con la misma intención por autoridades como por elementos de grupos delictivos son recibidas a diario por profesionales en búsqueda de la verdad. 

Según el conteo de la organización defensora de la libertad de expresión Artículo 19, desde el año 2000 hasta marzo de 2022, en México se han asesinado a 153 periodistas y se han desaparecido a 29, de acuerdo con Animal Político. 

Silenciados por protestar 

A inicios del año, en defensa del asesinato de Roberto Toledo, el director del medio Monitor Michoacán, Armando Linares López, llamó a las autoridades exigiendo justicia. 

Un mes y medio después, Linares fue el octavo periodista asesinado en 2022, sumando a la cifra que hoy se resume a 33 periodistas asesinados en lo que va de este sexenio. 

México es uno de los países más peligrosos para ejercer la profesión. 

Una investigación del portal independiente de noticias Serendipia, aseguró que el país registró 150 por ciento más asesinatos que Paquistán. 

Los datos posicionan entonces a la región como el país sin guerra más peligroso para decir la verdad a través de los medios de comunicación. 

La organización Reporteros Sin Fronteras lamentó la situación en la que se encuentra inmersa la transparencia política mexicana, así como la respuesta de las autoridades: 

“La colusión de las autoridades y los políticos con el crimen organizado amenaza gravemente la seguridad de los actores de la información y obstaculiza el funcionamiento de la justicia del país a todos los niveles. Cuando los periodistas investigan temas molestos para el gobierno o relacionados con el crimen organizado—especialmente a nivel local—, sufren amenazas e intimidaciones, y pueden ser asesinados a sangre fría”, señaló la organización. 

Con la característica impunidad de las autoridades mexicanas, el 99.3 por ciento de estos crímenes se encuentran irresolutos. 

Ser periodista en México: El efecto de la violencia 

Las agresiones contra los periodistas no deben verse como un caso aislado dentro del contexto que padece el país.  

El aura de la violencia se desprende a través de las desapariciones a estudiantes, femincidios y homicidios dolosos. 

Esto es un resultado de una intersección cultural que involucra al crimen organizado, la violencia arraigada, la falta de oportunidades y la corrupción, detalló la BBC. 

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