La mañana de este viernes, miles de usuarios de la Línea 3 del Metro de la Ciudad de México enfrentaron una jornada de caos, demoras y saturación, a pesar de que el Sistema de Transporte Colectivo (STC) informó oficialmente que la circulación era “continua”.
Desde temprano, usuarios comenzaron a reportar largas esperas, andenes repletos y trenes detenidos por varios minutos, principalmente en estaciones como Deportivo 18 de Marzo, Centro Médico y Universidad. La situación se agravó en Indios Verdes, donde el retiro de un tren alrededor de las 9:00 horas —según el propio Metro— provocó una ralentización en el flujo, generando cuellos de botella en la terminal más concurrida de la red.
En una tarjeta informativa emitida este 6 de junio, el STC aseguró que “la circulación de los trenes es continua en la Línea 3” y que se estaban enviando trenes en vacío hacia estaciones de correspondencia para atender la alta demanda. No obstante, en redes sociales las quejas no cesaron: fotos y videos mostraron vagones abarrotados, usuarios atrapados en pasillos y una sensación generalizada de incertidumbre.
El Metro también reiteró su llamado a los usuarios a no obstruir el cierre de puertas, una de las causas frecuentes de demoras, especialmente en horas pico.
Sin embargo, para quienes pasaron más de una hora intentando llegar a su destino, el llamado resultó insuficiente. “No basta con enviar trenes vacíos si no llegan a tiempo ni informan nada en andenes”, comentó una usuaria en X (antes Twitter).
Este nuevo episodio de caos en una de las líneas más transitadas vuelve a poner sobre la mesa los problemas crónicos del Metro capitalino: mantenimiento insuficiente, comunicación deficiente y una infraestructura al límite.


