Integrantes del colectivo Una Luz en el Camino acusaron a autoridades de Morelos y de la CDMX de obstruir la búsqueda de personas desaparecidas, ocultar información y actuar con indolencia.
El caso más reciente de esa obstrucción, detallaron, es el de Margarita Cuevas Suárez, quien desapareció el 4 de Junio del 2022, su cuerpo fue localizado 13 días después, pero a la familia se le notificó hasta diciembre del 2024.
“Es deplorable cómo el Sistema Nacional de Búsqueda expone a las víctimas ante tanto sufrimiento.
“No solo evidencian la falta de colaboración, sino que fueron dos años en las que la familia buscó, en la mayoría de las veces con sus propios recursos y siempre, en búsquedas gestionadas por colectivos”, denunciaron frente a la sede de la Fiscalía capitalina.
Ahí las familias integrantes de Una Luz en el Camino ofrecieron ayer una conferencia para denunciar el actuar de la Fiscalía de Ciudad de Morelos, de la Comisión de Atención a Víctimas y de la Comisión de Búsqueda de Ciudad de México, por las graves fallas en el caso de Margarita Cuevas.
Al leer un comunicado, explicaron que el reconocimiento del cuerpo de Margarita se dio hasta diciembre del 2024 porque el colectivo vio algunas coincidencias el 22 de Noviembre de ese año, durante una diligencia que hicieron con sus propios recursos.
Expusieron que la Comisión Local de Búsqueda no atendió la carpeta de Margarita con prontitud y bajo los protocolos marcados por la ley, pues las personas responsables de su caso no hicieron una búsqueda exhaustiva e interinstitucional.
EL CASO
De acuerdo con la información de criminalística de campo, Margarita fue hallada en Morelos 13 días después de su muerte, el 17 de junio del 2022, por la SEMEFO de Morelos.
Pero pasaron dos años para ser reconocida por su hermana, dejando en evidencia la gravedad de la crisis forense, la nula colaboración entre las fiscalías estatales y la inutilidad de Locatel.
Recordaron que Margarita era mujer y parte de la comunidad LGBTTTI+, información valiosa para marcar líneas de investigación y de búsqueda importantísimas que no sucedieron.
PÉRDIDAS DE PARTES
También acusaron que durante la práctica forense se perdieron partes del cadáver de Margarita Cuevas Suárez y ello no quedó documentado en la cadena de custodia, con lo cual se incumple la obligación a una entrega digna y el derecho a la verdad.
El 6 de diciembre del 2024, durante la revisión de fotografías del SEMEFO de Morelos, la hermana de Margarita pudo reconocer las prendas y un tatuaje, por lo que se dio seguimiento inmediato.
La familia de Margarita tuvo apoyo por parte de un antropólogo forense solidario del colectivo Una luz en el Camino.
Durante la revisión del cuerpo de Margarita, se tuvo acceso a los dictámenes periciales de campo y necropsia, percatándose que las fotos de criminalística mostraban que Margarita contaba con todos sus dientes y sus extremidades superiores.
Por esa razón se supo que al momento de querer realizar la entrega de Margarita por parte de Fiscalía de Ciudad de México, le hacían falta una extremidad superior y unos dientes.
“No aceptaremos el cuerpo de Margarita Cuevas Suárez hasta que se entregue completa como marca la ley, como exige la familia de Margarita y su colectivo Una Luz en el Camino”, expusieron afuera de la Fiscalía de la CDMX.
REPARACIÓN DEL DAÑO
También exigieron a la Comisión de Víctimas una digna reparación de daños para la familia de Margarita, por la negligencia médica que cometieron hacia la madre de ella, doña María Guadalupe Suárez Vázquez.
La señora Guadalupe desarrolló cáncer durante el proceso de búsqueda de su hija.
En su momento se exigió atención médica a la cual tenía derecho la mamá de Margarita y se la negaron, argumentando que el cáncer no surgió derivado por la desaparición de su hija.
La señora Guadalupe murió dos horas después de la localización de Margarita.
“Exigimos la entrega digna y completa de Margarita a su familia y una reparación del daño compensativa al negarle atención médica a la madre de Margarita, María Guadalupe Suárez Vazquez, durante la búsqueda de su hija hasta el momento de su hallazgo”, plantearon las integrantes del colectivo.
También demandaron que la colaboración interinstitucional entre fiscalías y comisiones de búsqueda sea efectiva e inmediata.
Esto para evitar el innecesario sufrimiento de las familias y el derecho a ser buscada de la víctima directa.
Plantearon la necesidad de realizar búsquedas diferenciadas, pues en el caso de Margarita ello hubiese aportado valiosa información para dar luz a dónde buscar con mayor certeza.



