Para expertos viveristas, de instituciones académicas y de la sociedad civil, el aspecto marchito que tiene el ahuehuete de Paseo de la Reforma es normal, pues se trata de un proceso de otoñización.
Así, ese grupo de expertos confirmó que el árbol plantado en lo que fuera la Glorieta de la Palma se mantiene vivo a pesar de los desafíos que ha enfrentado.
Este segundo ahuehuete fue plantado en mayo pasado y según los especialistas que colaboran con la Sedema muestra signos de adaptación y resiliencia.
El árbol, que cuenta con 20 años de edad y se alza a una altura de aproximadamente 11 metros, ha enfrentado dificultades tras su plantación.
Una persona, actualmente detenida, causó daños en la zona del cepellón del árbol poco después de su plantación.
No obstante, la constante supervisión de los especialistas ha permitido que el ahuehuete presente brotes de hojas verdes, un claro indicio de su vitalidad y resistencia.
El proceso de adaptación incluye un cuidadoso monitoreo y medidas específicas de atención.
Los expertos han removido el sustrato dañado y aumentado el riego para eliminar cualquier sustancia que pudiera afectar el bienestar del árbol.
OTOÑIZACIÓN
Dijeron que si bien las hojas han cambiado su color a una tonalidad ocre debido a un proceso de otoñización, el árbol está en camino de recuperar su salud y esplendor.
Para preservar la seguridad y la integridad del ahuehuete, los expertos han recomendado mantener el cerco metálico que lo rodea y reforzar la vigilancia física en su entorno.



