Coyoacán no es solamente una alcaldía para Héctor Barrera, secretario general del PAN en la CDMX. Es el lugar donde creció, donde formó una familia y donde, asegura, están algunas de las historias más importantes de su vida.
“Aquí nacieron mis hijos, aquí nació mi nieto, aquí viven mis padres y mis hermanos”, relata a Capital CDMX mientras habla de una demarcación a la que dice estar ligado desde hace más de 45 años.
La conversación gira inevitablemente hacia el futuro. En una ciudad que se prepara para recibir nuevamente una Copa del Mundo, Barrera observa una oportunidad que va más allá de los partidos de futbol y de los millones de visitantes que llegarán a la capital del país.
Para él, el verdadero reto consiste en que el Mundial 2026 deje beneficios permanentes para quienes viven en Coyoacán todos los días.
La seguridad aparece como la principal demanda. “Queremos un Coyoacán donde las familias puedan salir a los parques, caminar tranquilas y sentirse seguras”, afirma.
La alcaldía alberga al Estadio Azteca, escenario histórico de tres Copas del Mundo, pero también concentra algunos de los espacios culturales, turísticos y tradicionales más reconocidos de la Ciudad de México.
Barrera recuerda que cuando los visitantes llegan a la capital, suelen identificar tres puntos emblemáticos: el Centro Histórico, Xochimilco y Coyoacán.
Por eso considera que la demarcación tiene una oportunidad única para consolidarse como un referente turístico, cultural y económico durante los próximos años.
Mientras la cuenta regresiva para el Mundial avanza, la discusión sobre el legado apenas comienza. Para Barrera, la meta es sencilla de explicar: que cuando el último visitante se marche, las familias de Coyoacán vivan mejor que antes.
Y esa, sostiene, sería la verdadera victoria.


