Con seis meses de retraso en las obras para rehabilitar la línea 1 del Metro, de Pantitlán a Salto del Agua, el jefe de gobierno Martí Batres aceptó por fin que existen inconformidades con el consorcio chino CRRC Zhuzhou Locomotive.
Las inconformidades, reconoció, se deben justo a ese rezago en las fechas de entrega, pues los chinos no se apegaron a los tiempos originalmente programados.
Pero a pesar de que en el GobCDMX ya hay descontento por incumplimiento en los plazos, Batres no quiso pronunciarse sobre alguna sanción contra CRRC.
Es más, dijo que su administración no quiere tener un conflicto con los asiáticos.
“Estamos en pláticas con la empresa y estamos trabajando con la empresa, pero evidentemente tenemos una inconformidad que ya le hemos expresado a la empresa por el retraso que hay en los tiempos originalmente programados”, dijo Batres en conferencia de prensa.
SERÍA EN MARZO
Cuando en 2022 Claudia Sheinbaum anunció el inicio de las obras para rehabilitar la línea 1 del Metro explicó que los trabajos se realizarían en dos etapas, la primera de Pantitlán a Salto del Agua y la segunda de Balderas a Observatorio.
Según el calendario que presentó la entonces jefa de gobierno, la primera etapa culminaría a principios de marzo de este 2023, pero hoy es momento en que no existe fecha para acabar y poner en operación ese tramo.
Por ese rezago también se ha retrasado el inicio de la rehabilitación que empezaría a finales de marzo de este 2023, para culminar en diciembre próximo, algo que tampoco ocurrirá.
EVADEN SANCIÓN
En la conferencia de hoy se le cuestionó con insistencia a Batres si habrá algún tipo de sanción para el consorcio de CRRC Zhuzhou Locomotive por los retrasos.
“Vamos a ver cómo se dan las cosas”, respondió.
–Es decir, ¿todavía se está determinando?–, se le insistió.
—Nosotros ya hablamos con la empresa, ya señalamos todas nuestras inconformidades y estamos en la idea de que ya pronto termine este tramo de la obra–, atinó a decir el jefe de gobierno.
CONTRATO MULTIMILLONARIO
El contrato que asignó el gobierno capitalino al consorcio chino para la rehabilitación de la línea 1 es el más caro que ha otorgado la administración local.
Asciende a 37 mil 375 millones de pesos, distribuidos en pagos por 19 años, es decir, se trata de deuda adquirida por el gobierno de Sheinbaum.
Por ese multimillonario pago el consorcio CRRC Zhuzhou Locomotive debe cambiar y modernizar todos sus sistemas, como nuevas vías, nuevo sistema de control y seguimiento de trenes, nuevo sistema de telecomunicaciones.
Incluye telefonía, radio, videovigilancia, sistema de información para pasajeros y 29 nuevos trenes.
A esa inversión se deben sumar otros 292 millones de pesos que aportará el GobCDMX para obras de renovación de infraestructura, así como 94 millones en obras complementarias a la modernización de la línea.
En el Quinto Informe de Gobierno que Martí Batres entregó la semana pasada al Congreso capitalino no se ofrecen detalles sobre los avances de la obra, ni se brinda una explicación sobre las razones del retraso.
Por lo mismo tampoco se establece una fecha para la culminación de los trabajos en la primera etapa, de Pantitlán a Salto del Agua.



