Ciudad de México.- Un taxista de Oaxaca amarró a un perro a su cajuela y lo arrastró varios metros por la calle para lastimarlo de castigo porque según él se comió unos pollos.
Una familia se dio cuenta del maltrato animal y paro la unidad de motor para reclamar. “Es que lo vamos a llevar a bañar al río”, dijo la mujer del lado del copiloto mientras el chofer abría la cajuela para desatar al perro.
El vehículo fue identificado del sitio “San Dionisio” A.C, con el número económico 10-921 y las placas 14-80-SJK.
La familia que rescató al perro lo llevó a una clínica veterinaria de la capital del estado, donde fue atendido y se reportó como estable, también detectaron que tenía más huellas de violencia.



