Ciudad de México.- La ministra en retiro y ex diputada constituyente Olga Sánchez Cordero consideró que la Constitución de la Ciudad de México, recién aprobada, no puede someterse a un referéndum como lo exige el partido Morena, porque se trata de una norma fundacional que expidió un órgano legislativo creado ex profeso para ello.
No obstante, expresó sus dudas sobre qué autoridad debe defender a la nueva norma máxima de la capital del país ante las acciones de inconstitucionalidad que promovieron tanto el poder judicial de esta ciudad como los dirigentes y ex diputados constituyentes de Morena.
Al recordar que la Asamblea Constituyente ha desaparecido, pues cumplió con su cometido de aprobar la Constitución local, se presenta un problema jurídico para la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), para definir a quién notificará sobre la existencia de dos demandas de inconstitucionalidad.
Dijo que ni la Asamblea Legislativa del DF, ni el gobierno capitalino son autoridades competentes para defender a la Constitución de la Ciudad, pues ellos no la aprobaron.
Recordó que poco antes de que concluyeran los trabajos de la Asamblea Constituyente, ella le planteó a Alejandro Encinas, presidente de ese órgano legislativo, la necesidad de que perduraran algunas atribuciones de la Mesa Directiva de la Constituyente, para atender eventuales procesos judiciales que se presentaran contra la nueva norma máxima local. Dijo desconocer si esa preocupación fue atendida.
Así, Sánchez Cordero consideró que la Corte deberá notificar a quien fue presidente de la Asamblea Constituyente.
El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad acordó en días anteriores presentar una acción de inconstitucionalidad, en rechazo a la creación del Consejo Judicial Ciudadano que se encargará de nombrar a los integrantes del Consejo de la Judicatura.
Ayer, dirigentes y ex diputados de Morena presentaron otro recurso de inconstitucionalidad, acusando que la Constitución local no se sometió a referéndum entre la población antes de que fuera promulgada, además de acusar que con la integración del futuro Congreso local, que sustituirá a la ALDF, se generará una sobre representación de partidos minoritarios, pues crece el número de diputaciones plurinominales, al pasar de 26 a 33, y bajar las de elecciones directa, de 40 a 33.



