Ciudad de México.- Luego de los cambios en el gabinete presidencial, donde se destaca la designación de Luis Miranda, operador cercado al presidente Enrique Peña Nieto, a la Secretaría de Desarrollo Social, expertos coincidieron en que fueron movimientos con visiones electorales en vez de una estrategia por resolver los pendientes y problemas que enfrenta el país.
“Los cálculos del gobierno federal están en función de la sucesión presidencial para 2018, no de los problemas que hay que atender, no de los retos que hay que abordar, no están mirando cómo resolver los problemas que tiene la gente”, explicó René Ornelas del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Sobre el tema abundó que el ex secretario de Hacienda Luis Videgaray se había perfilado como la mano derecha, estratega y confidente del presidente Enrique Peña Nieto, motivos por los que se manejó su nombre para contender por la gubernatura de la entidad; sin embargo, se encuentra manchado por el alza al precio de las gasolinas, entre otros temas.
“El cambio en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público me recuerda a la película La caída del halcón negro. Desde hace tiempo, se vislumbraba un cambio en el gabinete económico, cierto malestar en la cúpula empresarial y atribuciones tomadas por el ahora ex titular de la dependencia, que lo llevaron a ‘presentar’ su renuncia”, explicó el académico de la Universidad Iberoamericana Abraham Vergara.
Ornelas abundó que “el Presidente de la República y su partido saben que mantener el gobierno del Estado de México es clave para ellos en la ruta para la próxima sucesión presidencial, saben que disponen de todos los elementos para ganar esa elección y van a echar mano de todos los recursos para mantenerla”.
A Miranda lo ven como un servidor público que podría echar mano de los programas sociales –como ha hecho el Revolucionario Institucional en otros sexenios— para posicionar al partido rumbo a 2018.
"Es muy aventurado afirmar que esta designación sólo va a tener un impacto en el Estado de México, lo va a tener en todos los estados", afirmó el analista político del Tecnológico de Monterrey, Fernando Santillán.
Santillán añadió que si el PRD quiere dar batalla al tricolor tendrá que cambiar el discurso de oposición que ha mantenido y renovar la visión que se tiene de la izquierda, es decir, dejar de lado la grilla y presentar propuestas.


