Ciudad de México.- Durante este año se han registrado la muerte de seis animales en dos de los zoologicos de la Ciudad de México, cinco de ellos en Chapultepec y otro más en San Juan de Aragón.
El gorila Bantú, el chimpancé Lio, la leona Kala, la bisonte americana, la antílope Mónica y la elefanta Maggie, son quienes han fallecido en lo que va del año.
Tras la muerte de Bantú fue cesado del cargo el director general de zoológicos y vida silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México, Arturo Rivera.
A la fecha se desconoce si las autoridades cometieron negligencia en el caso de Bantú.
Sin embargo, en la sociedad civil se han sumado las voces para pedir que se ponga un alto a la crisis de los zoológicos.
Desde la muerte del orangután Jambi en 2015, el Proyecto Gran Simio ha pedido cuentas la titular de la Sedema, Tanya Muller y el cierre de los zoológicos.
En un recorrido por los zoológicos de la CdMx, Capital CDMX observó que sus instalaciones van en decadencia.
Según el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, fue hasta 2015 que se destinaron los primeros 90 millones de pesos para su remodelación y se tienen presupuestados otros 90 millones de pesos, además de un fideicomiso privado.
Mancera ha dicho que los zoológicos fueron olvidados en gobiernos anteriores y hoy están ante una crisis.
Al respecto, el Proyecto Gran Simio propone la creación de un organismo externo que vigile la actividad de la Sedema y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
"La queja que nosotros tenemos y es algo que yo le dije a Tanya Müller en su momento, es que ellos son juez y parte de cada muerte, o sea, siempre cuando la Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre habla de una muerte, pues es una dependencia de la misma Sedema, entonces se quedan con eso y la Profepa no investiga, como sucedió en el caso de la bisonte", comenta la presidenta de la organización, Paulina Bermúdez.
Como nuevo objetivo el grupo de activistas se ha planteado reunirse con Mancera, a fin de obtener las respuestas que Müller no les ha proporcionado.
Aunado a ello, buscarán llevar consigo a Zoo 21 para que coadyuven a mejorar la vida en la que se encuentran los animales.
Bermúdez añade que trasladar al orangután Toto a un habitat más adecuada será la prueba de fuego para medir las intenciones que tiene el gobierno capitalino para renovar los zoológicos y transformarlos en centros de protección animal.


