Ciudad de México.- Luego de 5 horas de bloqueo en la autopista México Toluca, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación obtuvieron la autorización para llegar a la Ciudad de México, por lo que grupos de policías antimotines formaron cercos de seguridad para evitar el paso de los disidentes hacia el primer cuadro de la ciudad.
En avenida Juárez el agrupamiento de granaderos formó una enorme valla para restringir el avance de la CNTE hacía el Zócalo capitalino, así como en las calles como Francisco I Madero y 5 de mayo, donde otro grupo de policías realiza la misma estrategia.
En tanto en la avenida Bucareli la Policía Federal instaló barreras metálicas al cruce con la calle de ayuntamiento para prevenir que los profesores ingresen al perímetro de la Secretaría de Gobernación; atrás de las vallas se instalaron las fuerzas federales de apoyo para prevenir cualquier contingencia.
El secretario de seguridad pública capitalina, Hiram Almeida Estrada, explicó en entrevista que la policía actuó con legalidad, aunque aseguró que no permitirán conductas que alteren el orden público.
Los maestros cerraron la vialidad de la autopista México-Toluca por varias horas en protesta por no permitirles el paso a la Ciudad de México, sin embargo, acordaron que sus manifestaciones se llevarían en calma sin ocupar monumentos históricos o cualquier vialidad de la capital del país.
Por esa razón la SSP les permitió el avance a bordo de sus autobuses los cuales serán acomodados estratégicamente en un punto distinto a Reforma y a la avenida Juárez para llevar acabo su protesta.
Se prevé que la disidencia magisterial se desplace del Hemiciclo a Juárez hacia la Secretaría de Gobernación donde sus dirigentes solicitaran audiencia con autoridades federales.


