Ciudad de México.- El ex fundador del PRD, Avelino Méndez, es uno de los cinco delegados de Morena que lograron el triunfo en la Ciudad de México. Le tocó arrebatarle al Partido de la Revolución Democrática (PRD) la delegación Xochimilco donde, confiesa, su prioridad es mantener la declaratoria de patrimonio cultural de la humanidad.
Sabe que es el último jefe delegacional. Le gusta ser parte de la transición. El ex diputado local y federal comenta que la nueva figura de las alcaldías tiene limitaciones en materia financiera.
En entrevista con Capital CDMX, Avelino Méndez detalla las condiciones en que recibió la administración de Xochimilco, gobernada por los perredistas. Son malas. Megaproyectos urbanos que atentan contra la demarcación, deudas y una mala administración.
“Si un gobierno no sabe para dónde y cómo llegar a ese dónde va, está perdido”, afirma con sabiduría.
-¿La anterior administración hizo bien su trabajo?
-La anterior delegación, en conjunto con las áreas centrales como Medio Ambiente, Seduvi y Semovi, creyeron que nos dejaron mega proyectos, según ellos, planchados. Megaproyectos que atentan contra Xochimilco. Abandonaron la delegación, dejaron compras inconclusas. Yo no soy el responsable, los responsables son los que se fueron.
-¿Qué ha hecho estos 142 días al frente de Xochimilco?
-Hemos, porque es una tarea de equipo que a mí me toca encabezar, delineado e impulsado un objetivo central de gobierno. Impulsamos cuatro líneas de acción: medio ambiente, agua, turismo y cultura. El principal objetivo es mantener la declaratoria de Xochimilco como Patrimonio Mundial, Natural y Cultural de la Humanidad. No pienso en que Xochimilco pierda su nombre, el núcleo de este la declaratoria es la zona chinampera.
Para abatir la corrupción, el delegado afirma que va por la transparencia y ya le dieron un vuelco de 180 grados. ”La transparencia es el antídoto contra la corrupción ”, asegura. También dice que centrará esfuerzos en el tema del agua.
Recuerda que dejó de militar en el PRD porque se convirtió en un partido paraestatal y perdió su perfil. Ahora, desde Morena, defiende sus proyectos como las Escuelas Universitarias, una de ellas se sitúa en Xochimilco. Rechaza que sean “universidades patito”.
-En 2018 ¿Cómo se ve?
-Trabajando en la delegación (…) Quiero que Xochimilco aporte mucho, en lo personal me veo como un equipo de trabajo que será parte de ese proceso. Me veo en el plano de contribuir, con objetivos grandes.
-El primer delegado de Morena y el último ¿Cuál es su sentir?
-Me siento con una gran responsabilidad, con un gusto de que me haya tocado esta transición, vivir esta etapa histórica es única, pocos van a poder decir: “Me tocó ser el primer y el último”. Me ha tocado en conjunto ser parte de la transición. Hoy puedo decir que me toco. Es satisfactorio, me gusta vivir los momentos históricos.



