Ciudad de México.- En 1996, la Reforma Política del Distrito Federal le permitió a los nueve millones de habitantes de la capital del país elegir a los 16 jefes delegacionales, que en el viejo régimen eran designados por el regente en turno.
Se crearon poderes unilaterales como primer contacto con la ciudadanía y el resultado fue adverso en los últimos 15 años, en los que llegó la nueva Reforma Política de la Ciudad de México, vigente desde el 29 de enero pasado.
El esquema monolítico de las delegaciones, en su mayoría en manos de la izquierda partidista, derivó en actos de corrupción, opacidad y un deterioro de la calidad de vida de los habitantes de la ahora Ciudad de México.
El nuevo marco legal dio el puntillazo a las delegaciones para dar paso a las alcaldías, que en 2018 tendrán un concejo como contrapeso.
En Capital CDMX buscamos a los últimos delegados para conocer un poco sus historias, sus credenciales y sus planes de gobierno.
Son 16 hombres y mujeres de las cuatro principales fuerzas políticas de izquierda y derecha de México.
Los últimos delegados llegaron al poder tras una elección atípica, donde la izquierda se dividió en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Morena.
En casi la mitad de la capital del país se vivió la alternancia y a seis meses de gestión ya perciben los cambios que orientó el electorado. Seis delegados del PRD, cinco de Morena, tres del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y dos de Acción Nacional.



