Ciudad de México.- La vialidad de la barranca de Hueyetlaco, que unirá la circulación vehicular entre el estado de Mexico y el Distrito Federal, fue puesta en operación luego de 16 años de desencuentros políticos, clausuras de obra y molestia vecinal.
La ceremonia de la develación de la placa estuvo encabezada por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien siendo gobernador del estado de México no logró un acuerdo con el entonces jefe de gobierno del DF, el perredista Marcelo Ebrard, para abrir la vialidad, quien demandó estudios y obras viales para aperturarla.
Antes, Andrés Manuel López Obrador, al frente del gobierno del DF, se negó a permitir la conexión de dicha vialidad porque generaría un caos vial a la zona de Cuajimalpa. Incluso colocó un letrero que hizo evidente que no autorizaría la llegada de esa obra. Eran tiempos del gobernador del estado de México, Arturo Montiel.
En medio de estos contextos políticos, ya con Eruviel Ávila como gobernador mexiquense y Miguel Ángel Mancera como jefe de gobierno del DF se logró un acuerdo entre ambas entidades federativas y se acordó la llegada de la vialidad hacia la Ciudad de México.
La vialidad, que fue construida por las autoridades mexiquenses para dar salida y conexión a las personas que viven en la zona de Interlomas, fue puesta en operación este 4 de enero del 2015.
Estuvieron presentes, además de Peña Nieto, tanto Eruviel Ávila como Miguel Ángel Mancera. Así como el jefe delegacional en Cuajimalpa, el priísta Miguel Ángel Salazar y el presidente municipal de Huixquilucan, Enrique Vargas del Villar.
La inversión en la vialidad de Hueyetlaco es de 346 millones de pesos, con recursos del Fondo Metropolitano del Valle de México, tiene una longitud 1.49 kilómetros, de acuerdo con información de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
«La construcción consta de dos túneles, uno sobre otro, para unir Interlomas con El Olivo Carril, adicionalmente, tendrá un retorno para que los unidades de servicio colectivo se estacionen sobre el carril construido específicamente para ese efecto, y evitar así riesgos de accidentes, además de facilitar el abordaje del transporte público. La vialidad une el Antiguo Camino a Tecamachalco, lo cual permite la conectividad entre el Estado de México y el Distrito Federal», detalló la SCT.
Se prevé que circulan 120 mil vehículos cada día y beneficiar a 250 mil personas.



