Bogotá, Colombia.- Para que la movilidad en la capital de México sea una realidad, se debe poner fin al divorcio entre los transportistas y las autoridades en la planeación urbana.
El no considerar a los transportistas en el desarrollo de la política urbana ha generado la pérdida de 3.3 millones horas-hombre y gastos que equivalen al 25 por ciento del ingreso, por desplazamientos que pueden evitarse.
Jesús Padilla, presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), aseguró que se deben unificar las visones para que la Ley de Movilidad del DF no sea letra muerta.
«Hay un divorcio entre transporte, desarrollo urbano y medio ambiente, en algunos casos se planea y no se instrumenta, se deben dar inversiones importantes en transporte, que requieren ser diseñadas con una mira en los usos de suelo a proponer”, afirmó el presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, al exponer en el VII Congreso de Internacional de Transporte: Motor para el Desarrollo de la Movilidad, que se realiza en Bogotá, Colombia.
El empresario del transporte masivo consideró que las inversiones que se realicen en el uso de suelo y los desarrollos urbanos dentro del corredor deben considerar las necesidades de los transportistas.
De no corregir estos errores, advirtió Padilla, continuará la segregación de ciudadanos, ya que actualmente se tienen registradas 5 millones de viviendas abandonadas en México.
“Las inversiones que se realicen en un corredor de transporte también se presentan como oportunidades para lograr metas de desarrollo comunitario como lo son la disponibilidad de vivienda, acceso al empleo, la educación, la salud y la sustentabilidad en el transporte, por lo que algunas organizaciones se deben involucrar y reforzar los resultados de uso de suelo orientados a impulsar el transporte”, añadió.



