La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una fuerte controversia tras detectar presuntas irregularidades en el proceso de admisión a licenciatura 2026, luego de que aspirantes difundieran en redes sociales que utilizaron herramientas de inteligencia artificial y otras formas de apoyo externo para responder el primer examen de ingreso aplicado completamente en línea.
La polémica estalló después de la publicación de los resultados, cuando comenzaron a circular mensajes en plataformas digitales de jóvenes que presumían haber recurrido a aplicaciones de IA para resolver preguntas durante la evaluación, mientras otros usuarios denunciaron supuestos puntajes atípicos y cuestionaron la confiabilidad del nuevo sistema.
Ante ello, la UNAM informó que mantiene una revisión de los resultados y de los mecanismos de supervisión utilizados durante el examen para determinar si existieron conductas que vulneraran la legalidad del proceso.
La máxima casa de estudios recordó que desde antes de la aplicación de la prueba había detectado intentos de fraude relacionados con empresas y particulares que ofrecían supuestos servicios para garantizar el ingreso a la institución.
Como parte de esas acciones, el pasado 3 de julio la Universidad presentó una denuncia penal por posibles delitos vinculados con el proceso de admisión, entre ellos la suplantación de identidad, el uso de apoyo externo y la comercialización fraudulenta de servicios para aspirantes.
La controversia también puso bajo escrutinio el nuevo modelo de evaluación implementado por la UNAM. Meses antes de la aplicación del examen, autoridades universitarias aseguraron que el sistema contaba con herramientas de inteligencia artificial, monitoreo tecnológico y supervisión humana para detectar anomalías y preservar la integridad de la prueba.
Sin embargo, las denuncias difundidas en redes sociales reabrieron el debate sobre la eficacia de estos mecanismos frente al uso cada vez más extendido de herramientas de inteligencia artificial generativa.
Hasta el momento, la Universidad no ha informado sobre una cancelación general del proceso de admisión, aunque confirmó que continúa investigando casos específicos y advirtió que cualquier aspirante que haya incurrido en fraude podría enfrentar la anulación de su examen y las acciones legales correspondientes.
El caso ha generado un amplio debate sobre los retos que enfrenta la educación superior para garantizar procesos de evaluación confiables en entornos digitales, particularmente ante el rápido avance de las herramientas de inteligencia artificial.


