Autoridades federales y capitalinas aseguraron que garantizarán la libre manifestación el próximo jueves, durante la inauguración del Mundial de Futbol, bajo la condición de que sean expresiones sin violencia y sin afectar a los aficionados con boleto para el Estadio Azteca o en los festivales futboleros organizados para disfrutar del partido.
Incluso el secretario de Gobierno César Cravioto habló de negociaciones con algunos grupos para brindarles alternativas de ubicación donde puedan realizar su manifestación, pero no dentro de la llamada “última milla”.
Refirió, por ejemplo, de un encuentro de la Secretaría de Gobierno, la Policía y la Semovi con el llamado Grupo Antimundialista que planea movilizarse el jueves.
La idea, explicó en conferencia, es “permitir cualquier manifestación que no afecte la llegada de aficionados al Estadio y en eso estamos”.
Cravioto dijo que con los colectivos de familias buscadoras se considera la posibilidad de ubicarlos en un punto cercano a la última milla a partir de un diálogo donde ambas partes hacen planteamientos.
De hecho madres buscadoras y colectivos como Una Luz en el Camino, Hasta Encontrarles CDMX, Glorieta de las Desaparecidas, acusaron la negativa del gobierno local a una movilización prevista para la noche de este miércoles en torno al Estadio llamada Caminata por los Desaparecidos”.
Lo calificaron como un acto de censura y de un doble discurso de parte de las autoridades que pretenden invisiblizar la problemática de las desapariciones y priorizar las actividades mundialistas.
Durante la conferencia de hoy el secretario de Seguridad de la Ciudad Pablo Vázquez dijo que tiene diseñados al menos dos grandes operativos, uno en torno al Estadio Azteca y otro en torno al Centro Histórico, pero también habrá despliegues en distintos puntos de la Ciudad que podrán ajustarse según el comportamiento de los distintos grupos que tienen previsto movilizarse el jueves.
Se refirió a los explosivos decomisados ayer a los estudiantes provenientes de Ayotzinapa pues fueron asegurados y puestos a disposición de la FGR para abrir una investigación y determinar si existen responsabilidades penales.
Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, negó que el gobierno de México haya desatendido las exigencias de la CNTE y por ello se haya llegado al actual escenario de tensión con el magisterio.
Enfatizó que la Federación lleva meses en diálogo con los maestros de la distintas entidades “y no se ha dejado de discutir una sola de sus demandas”, expresó.


