Habitantes del Multifamiliar Tlalpan, quienes además son damnificados del sismo de 2017, acusaron la imposición del gobierno de Clara Brugada, a través de la Secretaría de Vivienda, al pintar ajolotes sobre las fachadas de los edificios y borrar con esa acción los murales alusivos a su lucha de reconstrucción.
Revelaron también que fueron condicionados por las autoridades capitalinas, de recibir apoyo de un programa social a cambio de acceder a que se pintaran esos ajolotes en las fachadas.
La Asamblea Vecinal del Multifamiliar Tlalpan, integrantes del colectivo Damnificados Unidos de la Ciudad de México, emitió un comunicado donde hizo una relatoría sobre la imposición del gobierno de Brugada para pintar los ajolotes.
“Manifestamos nuestra rabia porque durante ese trabajo, deliberadamente aprovecharon para borrar los murales tanto en memoria de la lucha por la reconstrucción como el dedicado a exigir la libertad de Kenia Hernández”, acusaron los habitantes del Multifamiliar.
Explicaron que después del sismo del pasado 2 de enero, solicitaron a la Comisión para la Reconstrucción, ahora dependiente de la Secretaría de Vivienda, una revisión técnica para garantizar la seguridad de las y los habitantes de la Unidad, sobre todo por daños que se habían hecho visibles.
Durante el recorrido, el personal técnico de esa Comisión y del Instituto para la Seguridad de las Construcciones concluyeron que ningún edificio presentaba daños estructurales y los desperfectos se debieron a desprendimientos de aplanados y recubrimientos por una mala aplicación durante la reconstrucción.
Se concluyó que lo conveniente era sustituir esos aplanados y recubrir con pintura.
“Nos recomendaron acercarnos a la Secretaría de Vivienda porque contaban con un programa social que podría apoyarnos, llamado OTOCH”, explicaron.
Un grupo de vecinas y vecinos realizaron ese enlace unilateralmente y algunos de ellos informaron veladamente que la Secretaría de Vivienda ofrecía pintar las fachadas exteriores de los edificios a cambio de colocar cenefas relativas a la celebración del Mundial de Fútbol 2026.
Decenas de habitantes del Multifamiliar Tlalpan se inconformaron por la falta de consulta y realizaron una apresurada, imperfecta y rápida consulta mediante WhatsApp.
El resultado fue claro: aunque hubo un alto número de personas que votaron por rechazar la pintura para evitar la colocación de las cenefas, la mayoría se pronunció por aceptar la pintura, pero solicitaron que no se colocara la cenefa o al menos que se colocaran solamente en las plantas bajas para poder retirarlos después del Mundial.
Al ser una consulta interna, completamente desatendida por las y los funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México, no tuvo incidencia en los trabajos.
El resultado fue que la Secretaría de Vivienda, sin previa consulta con las y los vecinos del Multifamiliar Tlalpan, realizó esos trabajos y colocó en todas las fachadas orientadas a Calzada de Tlalpan logotipos del programa social, del gobierno y coloridos distintivos de ajolotes y otras figuras con las que la administración de Brugada ha tapizado el sur de la Ciudad.
Así, la Asamblea Vecinal del Multifamiliar Tlalpan condenó que la condición para acceder a un programa público haya sido permitir que los edificios se convirtieran en carteles para difundir la imagen relacionada con el Gobierno.
“El colmo fue que durante la ejecución de los trabajos demostraron su fuerte interés por borrar de la vista de Calzada de Tlalpan los murales que ofrecen memoria sobre las luchas en que participamos”, denunciaron.
Al concluir la reconstrucción del edificio 1C colapsado durante el sismo del 19 de septiembre de 2017, acordaron cubrir la fachada que da a Tlalpan de pequeños azulejos en referencia al diseño original de la Unidad.
En los laterales de esos azulejos se pintaron tanto el puño que les dio identidad durante la lucha por la reconstrucción, como la leyenda que se volvió promesa, consigna y objetivo alcanzado «El 1C está de pie DUCDMX».
Asimismo, el 16 de abril de 2023, junto con el Comité por la Libertad de Kenia Hernández y varias organizaciones más, realizaron un mural sobre el muro que delimitan las canchas deportivas en solidaridad con Kenia.
Pero el Gobierno de Clara Brugada instruyó tapar ambos memoriales con pintura blanca para colocar cenefas de ajolotes y colores.
“Condenamos ese uso desaseado de los programas y recursos públicos, así como el intento de borrar la memoria de las luchas sociales como parte de la limpieza social que impulsan para ofrecer la Ciudad no al deporte, sino a la FIFA”, fustigaron los damnificados del Multifamiliar.
Dijeron asumir la afrenta, por lo que en los próximos días, informarán sobre las acciones de protesta y recuperación de la memoria de su lucha.


