El recién nombrado Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios, convocó a intensificar las acciones contra la corrupción, poner fin a la impunidad y asegurar el resguardo adecuado de los recursos públicos, tras asumir oficialmente la titularidad del órgano fiscalizador.
En un mensaje dirigido al personal, el funcionario definió los principios que guiarán su administración durante los próximos ocho años: tolerancia cero a prácticas corruptas, protección del erario y una estrategia firme contra la impunidad.
Asimismo, destacó que la solidez de la Auditoría Superior de la Federación se sustenta en la calidad de sus resultados, la agilidad de sus procesos y la confianza que logre construir ante la ciudadanía. Por ello, llamó a fortalecer el prestigio institucional mediante un desempeño técnico riguroso y transparente, así como a estrechar la relación con la sociedad para incentivar su participación en la supervisión del gasto público.
El funcionario, quien fue designado el pasado 10 de marzo en sustitución de David Colmenares, destacó que la lucha contra la corrupción no puede limitarse al interior de la institución, por lo que instruyó a su equipo a mantener una atención permanente a la ciudadanía. “El ciudadano no espera discursos, espera resultados”, enfatizó, al tiempo que reiteró que su compromiso es con la honestidad y no con intereses particulares.
Asimismo, planteó la necesidad de modernizar la Auditoría Superior mediante el fortalecimiento de sus capacidades técnicas, la especialización de su personal y la incorporación de herramientas tecnológicas de vanguardia. Como parte de su visión, también propuso impulsar mecanismos de denuncia ciudadana, incluyendo plataformas digitales y canales directos como redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Previo a su designación, el nuevo titular de la ASF presentó ante legisladores diversas propuestas para robustecer al organismo, entre ellas una política de austeridad que contempla la reducción de salarios de altos funcionarios. En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no intervino en el proceso de selección, el cual —dijo— contó con el respaldo de todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso.
Entre las principales responsabilidades del Auditor Superior de la Federación se encuentran la revisión de ingresos y egresos, la fiscalización de la deuda pública, la evaluación de resultados, así como facultades de investigación y vigilancia sobre los tres poderes de la Unión, órganos autónomos, estados, municipios y particulares que ejerzan recursos públicos, además de la emisión de recomendaciones, observaciones y denuncias penales cuando corresponda.


