Legisladoras capitalinas entrevistaron en comisiones hoy a las ocho personas aspirantes a presidir la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX (CDHCDMX).
Otilia Eugenia Manuel, Carlos López López, María Dolores González Saravia, Paolo Giuseppe Martínez, Aldo Antonio Trapero, Nancy Pérez García, Ángela María Guerrero y Vilma Ramírez Santiago presentaron, uno a uno, su plan de trabajo ante las diputadas de la Comisión de Derechos Humanos del Legislativo local.
Ha trascendido en el Congreso que legisladores se decantarán por una candidata mujer para presidir la Comisión, en sustitución de Nashieli Ramírez, y de las aspirantes hay tres perfiles que por su cercanía con la 4T se mencionan con posibilidad de hacerse con la Comisión.
Una es María Dolores González Saravia, hermana de la gobernadora de Morelos y actual directora de la asociación civil Eutopía y Estrategia.
En la sede del Congreso habló de fortalecer las capacidades de la Comisión para la recepción de quejas, así como para el desarrollo de investigaciones individuales y colectivas, además de generar estrategias para potenciar espacios de deliberación y potenciar mecanismos para la atención de las víctimas.
A pregunta de las diputadas sobre la manera en la que planea fortalecer la independencia y autonomía de la Comisión, González Saravia dijo que su proyecto está respaldado por sectores de la sociedad civil que se han dedicado a garantizar y defender los derechos humanos y son sus agendas las que están en juego, de ahí que al llegar a la Comisión honrara ese respaldo.
Nancy Pérez García, actual directora ejecutiva de Vinculación Estratégica en la misma CDHCDMX y cercana a Nashieli Ramírez, habló de la necesidad de hacer un fortalecimiento interno de la Comisión con capacitación de su personal, para mejorar la profesionalización y la articulación con otras autoridades.
En su plan de trabajo planteó hacer un acompañamiento a instituciones del Estado para identificar áreas de mejora
Se refirió a garantizar los derechos de los grupos de atención prioritaria, pero expuso que no es su única agenda, pues dijo que para fortalecer el trabajo de la CDH es necesario consolidar un proceso que se había gestado desde la administración pasada, de territorialización.
Ángela María Guerrero Alcántara, coordinadora general de la asociación civil CEA Justicia Social y ex asesora de la Secretaría de Gobierno, rechazó que la CDH necesite más atribuciones.
Expuso que la institución tiene los espacios necesarios para potenciar sus atribuciones.
Dijo que la primera de sus propuestas en su plan de trabajo contempla la descentralización, es decir, la creación de oficinas de la Comisión en cada alcaldía.
También se opuso a que haya reelección de la persona titular de la CDH.
Consideró que la reelección genera pautas de índole política que cuestionan la autonomía y distraen del enfoque por mejorar la gestión de la Comisión.
Obtilia Eugenio Manuel, defensora indígena con trabajo en materia de acceso a justicia, derechos de mujeres y pueblos originarios en la montaña de Guerrero, expresó que su modelo de trabajo estaría enfocado principalmente en la atención a víctimas, grupos vulnerables, niños, niñas y personas de la comunidad LGBTIQ+, así como en reestablecer la autonomía de la comisión.
Paolo Guiseppe Martínez Ruiz planteó que su objetivo es fortalecer a la institución en acción permanente, preventiva y cercana a la gente, a partir de la propuesta de construir una cultura general de paz, mediante la prevención e inspección como herramientas de protección inmediata de los derechos humanos en donde haya indicios de su violación como en el transporte; defender el derecho de ciudad y movilidad humana, con un modelo urbano con diseño universal; y propuso fortalecer la proximidad territorial en las 16 alcaldías.
Carlos López López expuso que es importante proyectar la territorialización de los derechos humanos para transformar la percepción sobre las instituciones como entes con firmeza ética, empatía e inclusión.
Por su parte, Vilma Ramírez Santiago destacó que su plan de trabajo responde a la realidad a través de tres ejes: poner a la víctima en el centro de actuación desde la queja al acompañamiento; fortalecer las capacidades institucionales mediante la capacitación; y sacar la actividad de las oficinas para potenciar su alcance mediante la vinculación con centros Pilares y Utopías.
Aldo Antonio Trapero Maldonado observó que es importante implementar el rigor científico en la acción institucional para abordar las problemáticas; así como mejorar protocolos y reorganizar estructuras.
Resaltó diversas experiencias donde contribuyó a fortalecer la perspectiva de interculturalidad y lineamientos de evaluación para generar transparencia; acciones de socialización de derechos, uso de formas alternativas en la resolución de conflictos y acceso a la información.
Al final de las entrevistas, la diputada presidenta de la Comisión Jannete Guerrero, recordó que ese grupo de trabajo se mantiene en sesión permanente a fin de generar el dictamen con el nombre de quien presida la institución.



