Jeffrey Lichtman, abogado de Ovidio Guzmán López, volvió a encender la polémica al acusar al Gobierno de México de omisión en la persecución de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa.
Tras la declaración de culpabilidad de su cliente en una corte federal de Chicago, el litigante lanzó duras críticas al sistema de justicia mexicano, señalando un supuesto desinterés por detener a Zambada, a quien calificó como “intocable”.
“No hicieron nada por capturarlo. Ahora sí les interesa que regrese a México, cuando durante años no movieron un dedo”, declaró Lichtman en conferencia.
El abogado también insinuó que hay un manejo político en el caso de Ovidio, contrastando la rapidez de su extradición con la inacción frente al Mayo, a pesar de que ambos integran la misma estructura criminal.
Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, fue extraditado a Estados Unidos en septiembre de 2023.
En días recientes, se declaró culpable de delitos relacionados con narcotráfico, lo que ha desatado una serie de tensiones entre las autoridades mexicanas y los abogados defensores.
Las declaraciones de Lichtman no han pasado desapercibidas.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que interpondrá una demanda por difamación contra el abogado, luego de que éste la acusara de actuar como “vocera del narcotráfico”.
“No podemos permitir declaraciones tan irresponsables, menos desde una corte extranjera. Vamos a proceder legalmente”, afirmó la mandataria.
“El Mayo” Zambada es considerado el último gran líder del Cártel de Sinaloa que permanece libre. A diferencia de otros capos, ha mantenido un bajo perfil y no ha sido capturado, lo que ha alimentado especulaciones sobre posibles pactos o protección.
Mientras Ovidio enfrenta la justicia estadounidense, el caso de Zambada regresa al centro del debate político y judicial. La defensa ahora busca exponer lo que considera una aplicación selectiva de la ley, en un escenario donde el narco y la política vuelven a cruzar caminos.



