Hernán Bermúdez Requena, quien fue secretario de Seguridad Pública de Tabasco durante el mandato de Adán Augusto López Hernández, está en el centro de una investigación por presuntamente encubrir una red de huachicoleo que operaba al interior de la refinería de Dos Bocas. El escándalo involucra posibles actos de corrupción, omisión de deberes y protección institucional a una red de robo de combustibles en una de las obras emblemáticas del actual sexenio.
Según una investigación publicada por la organización Contra la Corrupción y la Impunidad (CCI), desde 2022 operaba una red de extracción ilegal de combustible dentro de las instalaciones de la refinería. La red presuntamente contaba con la complicidad o indiferencia de elementos policiacos a cargo de Bermúdez Requena.
Documentos oficiales, videos de seguridad y testimonios de trabajadores revelan un patrón sistemático de negligencia y encubrimiento.
Uno de los puntos más delicados de la investigación detalla que agentes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, encargados de vigilar la seguridad del complejo, fueron informados del robo, pero en lugar de intervenir, protegieron a los responsables.
Un agente que denunció el hecho y presentó evidencia fue removido de su cargo como represalia.
El vínculo de Requena con Adán Augusto —exsecretario de Gobernación y figura política cercana al presidente Andrés Manuel López Obrador— ha encendido alarmas. La oposición ya ha solicitado que se investigue la posible responsabilidad política del exgobernador.
Mientras tanto, la refinería de Dos Bocas continúa enfrentando críticas no solo por retrasos y sobrecostos, sino ahora también por un posible esquema de corrupción interna que podría haber desviado millones de pesos en combustible robado.
Ni Pemex ni la Secretaría de Seguridad estatal han ofrecido declaraciones hasta el momento.
El caso sigue abierto y podría escalar a instancias federales.


