Aunque no es un asunto nuevo y han hecho muy poco para contrarrestar sus efectos, diputados capitalinos se cuelgan ya del tema de gentrificación para hacerse promoción mediática, a raíz de la marcha violenta que se registró el viernes 4 de julio.
Los legisladores, sobre todo de la 4T, hablan de realizar foros y hacen exhortos para combatir la expulsión social y el desarraigo que genera la gentrificación.
PALABRAS AL VIENTO
Ayer, en su conferencia de prensa La Chilanguera, diputados locales de Morena convocaron a colectivos y expertos para realizar foros en el Congreso capitalino a los que llaman ya “Diálogos contra la Gentrificación”.
Dijeron que la intención de esos foros es reconocer las causas estructurales de ese fenómeno de expulsión, como la especulación del suelo, el turismo inmobiliario, la desigualdad habitacional y el despojo cultural.
Hoy el coordinador del PVEM en el Congreso capitalino Jesús Sesma, advirtió sobre el impacto social de la gentrificación en la capital, pues lo que pareciera una mejora urbana, esconde el desplazamiento progresivo de los habitantes tradicionales.
Destacó que colonias como Roma, Condesa o Juárez, han visto un aumento de hasta el 80 por en las rentas, lo que provoca la expulsión de familias a la periferia e incluso fuera de la Ciudad.
Dijo que no se trata de culpar a los nómadas digitales y su llegada masiva por este fenómeno, pero dijo que se deben controlar los efectos de la gentrificación y garantizarse el acceso a vivienda digna, tanto para los habitantes históricos como para los nuevos.
Para este martes 15 de julio, la bancada de Movimiento Ciudadano se suma a la moda de la gentrificación.
Los legisladores del “Movimiento Naranja” realizarán una mesa de trabajo en las instalaciones del Congreso local con el tema “Turismo que suma, no que desplaza”.
HACEN POCO
Lo cierto es que los diputados capitalinos han hecho muy poco para atender un fenómeno de gentrificación del que comenzó a hablarse por lo menos desde el sexenio de Miguel Ángel Mancera, cuando también empezó a mencionarse la corrupción inmobiliaria y sus efectos sociales.
Han pasado tres legislaturas en el Congreso capitalino sin que los diputados locales lograran aprobar la Ley de Ordenamiento Territorial, el Plan General de Desarrollo y el Programa de Ordenamiento Territorial.
Todos ellos son instrumentos previstos en la Constitución de la CDMX que debieron estar listos a más tardar en 2021.
Así, también están pendientes los programas de ordenamiento de las 16 alcaldías y apenas en abril designaron a la nueva titular del Instituto de Planeación.
De la gentrificación ya hablaba en 2019 la entonces jefa de gobierno Claudia Sheinbaum.
El 10 de julio de ese año, justo hace un sexenio, la mandataria capitalina anunciaba un nuevo nuevo modelo de desarrollo urbano, con corredores y regeneración urbana apegados a los usos de suelo, para crear vivienda accesible en zonas de alta plusvalía y evitar así la expulsión de sectores sociales más desfavorecidos.
“Tenemos que combinar la vivienda social con la vivienda de altos ingresos y ese es el nuevo modelo de desarrollo urbano de la Ciudad”, explicó la entonces jefa de gobierno.



