Un microsismo de magnitud preliminar 2.4 sacudió esta mañana las alcaldías Álvaro Obregón y Benito Juárez generando alarma entre vecinos de diversas colonias al poniente de la Ciudad de México. Aunque no se reportan daños estructurales, el movimiento fue perceptible en zonas como San Ángel, Olivar del Conde y Lomas de Plateros, donde residentes salieron a las calles por precaución.
De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional, el epicentro del sismo se localizó a una profundidad de 1.7 kilómetros, lo que explicaría la sensación intensa en superficie pese a la baja magnitud. Protección Civil activó protocolos de verificación inmediata en inmuebles estratégicos como hospitales, escuelas y oficinas gubernamentales, sin encontrar afectaciones mayores hasta el momento.
El temblor, ocurrido poco después de las 7:50 a.m., se suma a una serie de microsismos que han tenido lugar en la capital en los últimos años, lo que enciende las alertas sobre una posible reactivación de fallas locales en la zona centro-sur de la ciudad.
Expertos del Instituto de Geofísica de la UNAM advierten que, aunque estos eventos suelen ser inofensivos, “son recordatorios de que la Ciudad de México está asentada sobre una región sísmicamente activa y con suelos lacustres que amplifican las ondas telúricas.”
Las autoridades locales hacen un llamado a mantener la calma, pero también a revisar y actualizar los protocolos de protección civil en viviendas, centros laborales y escuelas. El gobierno de la CDMX exhortó a los vecinos a reportar cualquier daño estructural o grieta posterior al evento.
En redes sociales, miles de usuarios compartieron su experiencia con el hashtag #MicrosismoCDMX, que rápidamente se volvió tendencia, acompañado de reclamos por la falta de una alerta sísmica.
Las autoridades ya investigan si este evento podría estar relacionado con desplazamientos tectónicos en la región.



