A un año del avasallador triunfo de la 4T, la Ciudad de México sigue sedienta y con el agua hasta el cuello.
El pasado 2 de junio, 73 milímetros de lluvia bastaron para desbordar el Viaducto, anegar viviendas y suspender durante 15 horas la Línea A del Metro.
En tanto, Clara Brugada —ya como jefa de Gobierno— presumía con serenidad que el Plan Tlaloque había funcionado “de manera eficiente”.
Pero mientras vecinos de Iztapalapa bloqueaban Calzada Zaragoza exigiendo ayuda, la narrativa oficial comenzó a deshacerse. Literalmente, se hizo agua.
Durante su campaña en 2024, Brugada prometió un ambicioso plan hídrico coordinado con el Estado de México y la Federación. Hoy, esa promesa se diluye: la Conagua, encabezada por Efraín Morales, ha mostrado una gestión opaca, lenta y burocrática.
La respuesta operativa ha recaído en alcaldes. Las morenistas Aleida Alavez, Lourdes Paz y el panista Luis Mendoza fueron quienes, sin línea directa desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, organizaron brigadas, censos y operativos de limpieza. La ausencia de liderazgo no es solo técnica, sino simbólica.
El operativo de la Guardia Nacional en el Multiforo Alicia, en pleno concierto de Fermín Muguruza, no fue ordenado por el Gobierno capitalino. Brugada se enteró después. ¿Entonces, quién da las órdenes?
Tampoco hay señal de cercanía con Adrián Rubalcava, titular del Metro. Ni foto, ni mención, ni coordinación. ¿Fue un nombramiento impuesto desde Palacio Nacional?
En Democracia: ¿cuántos errores pueden cometerse?, Giovanni Sartori advertía:
“Cuando las decisiones se diluyen en estructuras opacas, la responsabilidad política se evapora”.
Y Maquiavelo, con su filo intacto, recordaba:
“Nada hace perder más el respeto de los gobernados que ver al príncipe vacilante en sus decisiones”.
Si la lluvia se convierte en tragedia, el Metro en ruina y los foros culturales en zonas militares, el problema no es solo climático.
Es uno de legitimidad, liderazgo y vacío de poder porque en política, como en drenaje: cuando no se limpia a tiempo, todo colapsa.
NOCAUT.
Como la adelantamos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se renovó con los perfiles dictados por Palacio Nacional.
El Poder Ejecutivo en México ya es el poder de los poderes.



