México enfrenta una nueva ola de calor y lluvias extremas con temperaturas de hasta 45°C, mientras simultáneamente se desarrollan lluvias torrenciales en diversas regiones del país. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Conagua, esta semana estará marcada por condiciones climáticas extremas, con riesgos para la salud pública, la infraestructura y el medio ambiente.
Temperaturas de más de 40°C
La nueva ola de calor, que se suma a la que ya estaba en curso, afectará especialmente a entidades del norte, occidente y sur del país. Se esperan temperaturas superiores a 40°C en Sonora, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí, Durango, Sinaloa, Guerrero, Tabasco, Campeche y Yucatán
Además, en estados como Baja California, Jalisco, Colima, Michoacán, Oaxaca y Chiapas, el termómetro podría alcanzar entre 35°C y 40°C.
Ola de calor y lluvias extremas en el sur y sureste
Mientras el norte sufre calor extremo, el sur y sureste de México enfrentarán fuertes precipitaciones debido al paso de la Onda Tropical número 2. Los estados con mayor riesgo de inundaciones y deslaves son:
- Oaxaca, Chiapas y Yucatán: lluvias intensas (hasta 150 mm)
- Veracruz, Tabasco, Campeche y Quintana Roo: lluvias muy fuertes (50–75 mm)
- Estado de México, Puebla y Guerrero: lluvias fuertes con tormentas eléctricas
Se prevén descargas eléctricas, caída de granizo y aumento en niveles de ríos y arroyos, lo que podría ocasionar encharcamientos y afectaciones a la población en zonas bajas o sin infraestructura adecuada.
Riesgos sanitarios y sociales
La combinación de altas temperaturas y humedad representa un riesgo directo para la salud, especialmente por golpes de calor, deshidratación y enfermedades respiratorias. Las autoridades han emitido recomendaciones para:
- Evitar la exposición al sol entre 11:00 y 16:00 h
- Hidratarse constantemente
- No dejar personas o mascotas en vehículos
- Prestar especial atención a menores, personas mayores y trabajadores al aire libres
La coordinación entre autoridades y ciudadanía será fundamental para mitigar los efectos de esta crisis climática, especialmente en zonas vulnerables donde la infraestructura es limitada.



