La capital del país atraviesa una de las ondas de calor más severas de los últimos años, con temperaturas que han superado los 32°C en diversas zonas de la ciudad. Este fenómeno ha obligado a las autoridades a activar alertas preventivas ante el riesgo para la salud de la población.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil activó la Alerta Naranja en las alcaldías Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Benito Juárez y Coyoacán, mientras que en demarcaciones como Cuajimalpa y Álvaro Obregón se mantiene la Alerta Amarilla, con temperaturas entre 28°C y 31°C.
Según especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la causa principal de esta ola de calor es un sistema de alta presión que impide la formación de nubes y atrapa el calor en la atmósfera, lo que no solo eleva la temperatura, sino que también empeora la calidad del aire.
Ante esta situación, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a evitar la exposición solar entre las 11:00 y las 16:00 horas, hidratarse frecuentemente, vestir ropa ligera y no dejar personas ni animales dentro de vehículos estacionados.
La Comisión Ambiental de la Megalópolis advirtió que, debido al incremento de la radiación solar y la escasa ventilación, podrían activarse contingencias ambientales por ozono en los próximos días.
Hasta ahora, hospitales públicos han reportado más de 50 casos de golpe de calor y deshidratación leve, sin víctimas mortales. No obstante, los servicios de salud permanecen en alerta ante un posible aumento de pacientes.
Las previsiones meteorológicas indican que esta ola de calor podría extenderse hasta el fin de semana. En respuesta, las autoridades han llamado a extremar precauciones con personas vulnerables, como menores, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Este evento climático extremo pone de relieve los impactos del cambio climático en las zonas urbanas, como la Ciudad de México, y plantea un reto urgente para la adaptación de la metrópoli ante fenómenos cada vez más frecuentes y severos.



