Con usuarios simulados, policías encubiertos, 5 mil 800 uniformados de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, 200 elementos de equipos especiales Zorros, el Grupo Pantera y el grupo de operaciones especiales de la PBI, el gobierno capitalino hará frente a los pinchazos que se han registrado contra pasajeros del Metro y Metrobús.
A ellos se sumarán 683 trabajadores de la Gerencia de Seguridad del Metro y con todo ese despliegue la jefa de Gobierno Clara Brugada descartó pedir el apoyo de la Guardia Nacional para reforzar la vigilancia.
La jefa de gobierno Clara Brugada y su gabinete de seguridad salieron a ofrecer una conferencia de prensa sobre el tema de los pinchazos, en un momento en que las denuncias han aumentado.
De 10 denuncias que se tenían registradas hace dos semana, hasta el momento ya hay 41 por presuntos pinchazos o piquetes: 33 en el Metro, cuatro en el Metrobús, tres en la vía pública y uno en el Pumabús (transporte interno de la UNAM).
La fiscal general Bertha Alcalde detalló que sólo en 15 casos se ha confirmado la presencia de una lesión compatible con una punción. Cuatro casos arrojaron resultados positivos a distintas sustancias, aunque no quiso revelar qué componente tóxico se utilizó, y los 11 restantes están relacionados con síntomas como rasguños, mareos o insomnio.
SIN GUARDIA NACIONAL
A Brugada se le cuestionó por qué no se pedía apoyo de la Guardia Nacional, pues ya existe un antecedente en la administración anterior, cuando se acusaron actos de boicot en instalaciones del propio Metro.
“En cuanto al asunto de la Guardia Nacional, todavía desde nuestro punto de vista, tenemos las condiciones para que la propia Policía y la fuerza de la Ciudad, puedan atenderlo.
“Consideramos que con los refuerzos que vamos a tener, podemos garantizar la prevención y la atención debida, para que la población pueda estar segura. Va a estar muy reforzada la seguridad en el Metro”, aseguró la mandataria.
Añadió que la incidencia de pinchazos a usuarios no se circunscribe a una zona específica y aunque en su mayoría se cometen dentro del Metro y en el Metrobús, no hay una línea o estación específica donde se concentre la mayor cantidad de agresiones a usuarios.
“Hay una dispersión de los mismos (agresiones) a lo largo y ancho del Metro, en concreto”, expuso la jefa de Gobierno.
La fiscal agregó que tampoco se ha detectado un modus operandi concreto de los agresores, pues no se tiene un perfil específico de víctimas, las lesiones no tienen un patrón similar y hasta el tipo de sustancia utilizada es distinta.
SIN RIESGO
Brugada inició su conferencia al afirmar que, a pesar de las crecientes denuncias y con base en las evidencias, en los casos de pinchazos a usuarios no ha existido riesgo a la vida y salud de las personas afectadas.
Añadió que en ninguno de los casos se han registrado secuestros o actos de violencia sexual y por ello pidió a los pasajeros mantener la calma.
POLICÍAS ENCUBIERTOS
El secretario de Seguridad Pablo Vázquez explicó el actuar y la diferencia entre los policías encubiertos y los usuarios simulados.
“El usuario simulado tiene una consigna pasiva de estar observando y proporcionar información; no va a actuar, es personal civil del Metro que va a estar brindando información sobre la dinámica al interior de los vagones, y si detectan alguna conducta inusual, la van a reportar a los agentes de Policía que se encuentren en las estaciones.
“En cambio, el personal encubierto tiene todas las facultades que tiene un policía. Si se necesita actuar, va a actuar, y en el momento en que actúe va a mostrar, ya sea la credencial institucional o alguna insignia que lo acredite como policía”, explicó Vázquez.
Además, dijo, el policía encubierto tendrá la consigna de solicitar el apoyo inmediato del personal uniformado.
A todo ello se sumarán controles de acceso y revisiones aleatorias en torniquetes, con acompañamiento de binomios caninos.
DETENIDOS
Hasta el momento ha habido tres detenciones relacionadas con estos casos, una al interior del Metro Candelaria, en donde no se pudo confirmar por cámaras, pero hubo un señalamiento, de una persona que se dijo agredida.
No obstante, los estudios toxicológicos en este caso resultaron negativos y por eso se dio libertad a la persona.
Hay otro detenido por una acusación directa y en ese caso sí se identificó una jeringa relacionada con el sujeto agresor, a quien se puso a disposición del MP, se llevó a cabo la audiencia inicial, se vinculó a proceso, y esta persona está hoy en prisión preventiva, por el delito de robo agravado.
En un tercer caso se hizo un señalamiento por parte de la víctima; pero a la hora de hacer una inspección de las pertenencias, se identifica que la persona señalada tenía en su mochila palillos de madera que atravesaban la mochila y por ello no se pudo confirmar un dolo al momento del pinchazo.
Al participar en la conferencia, la secretaria de Salud de la Ciudad Nadine Gasman, señaló que se brinda atención integral en el sitio de la agresión.
Posteriormente se traslada a la víctima a unidades médicas donde se realizan estudios toxicológicos, biometría hemática, química sanguínea, también se realizan pruebas de sífilis, hepatitis C y se proporciona profilaxis contra VIH.
Sin embargo, aclaró, el riesgo de infectarse de este virus mediante un pinchazo de este tipo es muy bajo.



