En la CDMX hay un Estado Inmobiliario que despoja, desaloja, desplaza y desarraiga

La hidra inmobiliaria. Ese es un concepto más adecuado que el de Cartel Inmobiliario para describir la realidad de esa rapiña provocada por desarrolladores y constructoras en la Ciudad.

Esa hidra opera bajo una fórmula de despojo, desalojo, desplazamiento y desarraigo, pero no actúa sola o bajo el capricho de sus propias reglas. 

Atrás existe la permisividad de un Estado Inmobiliario que se ha engendrado en la urbe desde la época de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de gobierno y hoy tiene raíces profundas que las administraciones de Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera, Claudia Sheinbaum y ahora la de Clara Brugada han permitido, facilitado y arropado.

Estas son las conclusiones principales del libro “Estado Inmobiliario en la Ciudad de México. Despojo, desalojo, desplazamiento y desarraigo 1982-2024”, del doctor Pablo Gaytán Santiago.

El doctor en Ciencias Sociales por la UAM Xochimilco recoge en 180 páginas la historia reciente de depredación que tiene a la Ciudad en la situación actual, con la expulsión de habitantes originarios y la desaparición de pueblos bajo el argumento de la sustentabilidad capitalista. 

HIDRA O CÁRTEL

“No hablaría tanto del cártel inmobiliario, ya que sería enfocarlo solamente a una zona, como es el relato de los medios de comunicación que se habla del cártel y se piensa solo en la alcaldía Benito Juárez. Lo que yo planteo es más bien la imagen de la hidra inmobiliaria que tiene varias cabezas, una en la Benito Juárez Otra en la Cuauhtémoc, en Álvaro Obregón, en Coyoacán; en distintas alcaldías, tenemos distintas cabezas con esta hidra inmobiliaria que hace usufructo con el suelo de la ciudad a través de megaproyectos.

“Hay que hacer notar que el mayor número de despojo registrados está en la alcaldía Gustavo A. Madero, luego en la alcaldía Iztapalapa y después en la Cuauhtémoc y si bien son despojos de un terreno, un departamento, una propiedad, me parece importante citarlos porque hay una conexión entre la gran hidra y estos despojos que ocurren en la ciudad, porque también tiene que ver con esta gran Red, a la cual yo llamo Estado inmobiliario”, explica el autor en charla con Capital CDMX.

ESTADO INMOBILIARIO 

El doctor explica en su libro que el Estado inmobiliario es la relación existente en los distintos gobiernos de la Ciudad de México, sean de los colores que sean, con las inmobiliarias que dominan con mega proyectos en la urbe y para ello incrusta a agentes en la administración pública que intercambian información y datos sobre el suelo de la urbe. 

Como ejemplo de ello menciona a personales como Simón Levy, Simón Neumann, Jorge Gamboa de Buen, Elvira Daniel Kabbaz, por citar solo a algunos.

Pero esos agentes, puntualiza, también provienen del sector social y enarbolan banderas de promoción de vivienda y a la postre se vuelve gobierno o llegan a diputados. El caso más emblemático es el de René Bejarano, señala.

CUATRO ESTRATEGIAS 

Respecto al título de su libro que habla de despojo, desalojo, desplazamiento y desarraigo, el académico dice que esas son cuatro  estrategias utilizadas por los inmobiliarios, a través de sus vendedores, sus analistas, sus redes de abogados y su colusión con instancias judiciales, con alcaldías y de las dependencias encargadas de la regulación del suelo, para cometer esa expulsión social.

“El despojo comienza como una estrategia a partir de que concentran información sobre dónde hay edificios, viviendas, predios en pleito para reventar con nuevos propietarios a través de sistemas existentes, y lograr que determinada inmobiliaria se apropie de ese espacio, de ese suelo o de esa vivienda unifamiliar. 

“Las familias expulsadas caen en un desarraigo social cultural y hasta enfrentan conflictos emocionales. Así, la raíz es el despojo, pero produce esos otros efectos, de desalojo, desplazamiento y desarraigo”, añade Pablo Gaytán.

Dentro de la estrategia por apropiarse del suelo en la ciudad, las inmobiliarias también recurren a una estrategia enfocada a sacarle provecho a predios de patrimonio cultural.

“Son inmuebles que tienen un valor extra, porque se descubre que tienen un valor por el tipo de arquitectura, por historia, y eso eleva su costo. 

“Han descubierto que la arquitectura patrimonial en colonias como la Roma o la Condesa, es un yacimiento a explotar y esos edificios son convertidos en casas habitación Airbnb o en museos y así se beneficia una política turística del gobierno de la ciudad, junto con las empresas del ramo, y también se benefician las plataformas de estancias cortas”, señala Gaytán Santiago.

APROVECHAR LA HISTORIA

—¿Cuándo se asentó la estrategia de sacarle provecho incluso al aspecto cultural o artístico??—, se le pregunta al autor.

—El Boom inicia en la primera década de este siglo que coincide con el segundo gobierno de izquierda en la ciudad, cuando Andrés Manuel López Obrador es jefe de gobierno, y en ese momento uno de los proyectos que comienza es el de la calle de Regina en el centro histórico de la Ciudad de México. Crean un fideicomiso y se trasladó la propiedad de unos 200 inmuebles a un solo empresario llamado Carlos Slim. El vio que la especulación inmobiliaria y patrimonial puede tener mucha valorización de su capital especulativo y financiero—, narra el doctor.

La llegada de ese corredor cultural en la calle de Regina, desplazó a familias que vivían en la zona, así como una economía barrial existente en el sitio.

EL CORREDOR CHAPULTEPEC 

—¿Con la llegada de Claudia Sheinbaum al gobierno capitalino, el Estado inmobiliario se fortaleció? ¿Usó las mismas estrategias o las cambió? ¿Qué personajes son los que operaron dentro de ese Estado inmobiliario?

—Hay un caso que de hecho yo critiqué y fue el proyecto Chapultepec Naturaleza y Chapultepec, donde claramente hubo un vínculo entre funcionarios, agentes inmobiliarios y artistas, como Gabriel Orozco y sus amigos, lo que me llevó a crear una acrónimo al que le denominé el Caco, el cartel de los artistas contemporáneos. Era un vínculo con la Secretaría de cultura federal a través de Alejandra Frausto, con una óptica de patrimonialismo cultural, utilizando los conceptos de rescate y sustentabilidad. Llamaron a un artista de reconocimiento internacional como Gabriel Orozco, para hacer una revalorización y hasta lo venden como un proyecto más grande y ambicioso que Central Park en Nueva York y para ello necesitaban una asociación con agentes inmobiliarios como Moisés Romano, con quién trazan el proyecto de la calzada flotante y un deprimido de 4 kilómetros que pasaría por debajo de avenida Constituyentes para conectar los Pinos con la cuarta sección de Chapultepec.

En ese proyecto de Chapultepec, añade Pablo Gaytán, se incluyó a la Secretaría de obras capitalina que recibió miles de millones de pesos de la Secretaría de Cultura federal y canalizó ese dinero por medio de contratos a un grupo de amigos arquitectos de Gabriel Orozco. 

Así, cada obra que hicieron como la remodelación los Pinos, la creación del parque Aztlán, la del Parkour en la tercera sección y la cineteca nacional en la cuarta sección, fueron adjudicados a amigos de Gabriel Orozco.

CON BRUGADA

Sobre la política inmobiliaria del actual gobierno de Clara Brugada, Pablo Gaytán cuestiona la viabilidad del proyecto gubernamental para construir y poner en renta vivienda a jóvenes.

“A mí la primera pregunta que me salta quién va a administrar y quién va a rentar. Más allá de la respuesta, lo que queda claro es que el Estado inmobiliario en la Ciudad de México se va a volver rentista y ese es un problema.

“Que digan cuáles van a ser las reglas pues el Estado inmobiliario estará obteniendo ganancias, derivado del uso de recursos públicos, lo cual es una privatización de los proyectos públicos de vivienda, y entonces se asume como una inmobiliaria que está rentando o que va a vender”, dice.

–¿No tiene la impresión de que el Mundial de Futbol del próximo año les vendrá como anillo al dedo?

—Frente al próximo Mundial lo que ha hecho este nuevo gobierno es actuar como un Estado inmobiliario al servicio de los intereses empresariales porque habrá que preguntarnos el significado de construir un segundo piso (una vía peatonal) sobre Calzada de Tlalpan. Se proyecta una obra pública de movilidad para beneficiar a un espectáculo deportivo que es un espectáculo privado. 

El libro Estado Inmobiliario en la Ciudad de México. Despojo, desalojo, desplazamiento y desarraigo 1982-2024 fue impreso por la editorial Interneta y [ e2Ci ] – Escuela y Editorial Común Itinerante en enero de 2025. En Facebook: InterNetamx En Instagram: internetamx 

Alberto Cuenca
Alberto Cuencahttp://cuenquita
Soy reportero del diario y semanario digital Capital CDMX. Fui reportero en diario El Universal y he colaborado en medios como la revista Forbes México, Ruido en la Red, el semanario El Influyente y el canal Capital 21.

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