En días pasados se informó que Carlos Enrique Sánchez Aparicio, candidato a Magistrado Civil Federal por el 7° Distrito, fue señalado de cometer actos de corrupción en el Décimo Segundo Juzgado de lo Familiar en la Ciudad de México.
El también Juez Décimo Segundo de lo Familiar de la Ciudad de México fue señalado por un grupo de mujeres por cometer diversos actos de corrupción, tales como: generar violencia vicaria, pactar con padres violentos, solicitar sobornos, así como de retrasar procesos de custodia de menores y denuncias por adeudos de pensión alimenticia.
Entre los casos en los que se ha señalado a Sánchez Aparicio, se encuentra el operar en favor de José Miguel N en una denuncia por adeudo de pensión alimenticia.
El Juez Décimo Segundo incurrió en diversas irregularidades al permitir violencia dentro del juicio; el desechamiento de pruebas ya admitidas; así como ignorar informes del SAT.
Todo ello, con la finalidad de retrasar la aplicación de los acuerdos de la denuncia y evitar establecer un monto de pensión alimenticia.
Asimismo, se denunció que Sánchez Aparicio solicitó sobornos en un caso de guardia y custodia de un menor. Al no obtener el soborno solicitado, el juez pactó con el padre del menor para aplazar el juicio de guardia y custodia por más de 6 meses, lo que derivó en que el caso fuera turnado a otro juzgado para su resolución.
También, ha sido acusado de nepotismo, debido a que ha contratado a diversos integrantes de su familia para trabajar en el Juzgado Décimo Segundo de lo Familiar.
Así como de contratar a integrantes de una misma familia como servidores públicos en un mismo juzgado, lo que constituye una falta al interior del Poder Judicial, como es el caso del matrimonio conformado por Ramiro Alvarado Ruiz y Nallely Jiménez Altamirano.
Casos como el de Carlos Enrique Sánchez Aparicio nos demuestran que los filtros implementados por el Comité de Evaluación del Poder Judicial de la Federación son ineficientes para determinar el tipo de personas que son consideradas para llegar a los puestos de elección en el Poder Judicial.
Las acciones realizadas por Sánchez Aparicio ameritan la destitución del cargo como juez; y, sin embargo, además de continuar en el cargo, el Comité ha determinado que ocupe un lugar en las boletas de las elecciones del Poder Judicial.



