Ocho de los fallecidos pertenecían a la célula criminal, mientras que tres eran civiles locales.
Los pobladores relataron que este viernes, el grupo delictivo exigió pagos por cada metro cuadrado de siembra, generando tensiones que desembocaron en el fatal enfrentamiento.
Las autoridades del estado de México confirmaron la participación de la Policía Estatal, Guardia Nacional y autoridades ministeriales en la respuesta a la emergencia.
En medio del conflicto, varias unidades, presumiblemente pertenecientes a los civiles armados, fueron incendiadas, incluyendo tres vehículos particulares.
La población, temerosa de represalias, solicitó ayuda tras negarse a pagar las extorsiones por sus cultivos.
El enfrentamiento tuvo lugar en los campos de fútbol, donde los habitantes, ante la amenaza del grupo armado, se organizaron para resistir y enfrentar la extorsión.
Aunque se confirma la presencia de una célula delictiva en la zona, aún se desconoce el motivo exacto del enfrentamiento.



