La bancada del PAN en el Congreso capitalino sigue sin definiciones internas para postular a una de sus diputadas como presidenta de la Mesa Directiva del Legislativo local.
Ante la falta de una propuesta de parte de los panistas, este 1 de septiembre arrancó el Tercer Año Legislativo sin un nuevo presidente de la Mesa como lo mandata la Constitución de la Ciudad.
Por mandato constitucional, la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso debe rotarse anualmente entre las principales fuerzas políticas que integran el Legislativo.
En este tercer año le toca al PAN presidir la Mesa, pero no hay todavía una definición interna al respecto.
COSA DE ATAYDE
Consultado sobre el tema, el coordinador de los legisladores panistas Federico Döring dijo que la decisión de presentar un nombre para ese cargo le corresponde al presidente del PAN en la Ciudad, Andrés Atayde.
Agregó que será este fin de semana cuando el tema se procese al interior del panismo, de tal manera que para la sesión ordinaria del martes 5 de septiembre se presente ya al Congreso el nombre de la diputada albiazul encargada de dirigir los trabajos del Legislativo local.
La intención es que sea una mujer, por un tema de equidad de género, toda vez que los anteriores presidentes de la Mesa han sido varones.
Döring aceptó que hay dos nombres de diputadas que ya levantaron la mano para presidir la Mesa, pero no quiso revelar sus nombres.
No obstante, ha trascendido que esas aspirantes son Gabriela Salido y América Rangel.
EL FACTOR AMÉRICA
De igual manera trascendió que a fin de alcanzar acuerdos internos, en los primeros seis meses del año Legislativo Gabriela Salido presidiría la Mesa y en los restantes seis meses le tocaría a América Rangel.
Sin embargo, es América Rangel quien menos ha concitado apoyos, sobre todo entre otras bancadas como en Morena que es la mayoritaria.
América Rangel es una diputada de posiciones ultraconservadoras, quien abiertamente en redes sociales ha externado su rechazo en temas como la Interrupción Legal del Embarazo y respecto a derechos de la comunidad LGBTTTI+.
Por esas posturas radicales de esa legisladora, en febrero pasado hubo una violenta manifestación de grupos de la comunidad trans en la sede del Congreso local.
Los manifestantes realizaron pintas y daños en la fachada del edificio legislativo de Donceles y Allende que todavía permanecen y apenas hasta ahora están siendo reparados.



