La Coparmex CDMX se unió al rechazo hacia el uso de los nuevos libros de texto en la educación básica.
El organismo patronal acusó la falta de consultas por parte de la SEP tal y como lo mandata la Ley de Educación, así como los errores ortográficos, de redacción y metodológicos encontrados en los nuevos libros.
Acusó que en estos libros se incita a conductas agresivas, descalificadoras y generadoras de polarización, lo cual no puede ser fomentado desde edades tan tempranas.
La Coparmex señaló que ese es el caso de documentos como el denominado “Un libro sin recetas para la maestra y el maestro (fase 3, 4, 5 y 6)”.
En éste se incluyen las máximas que dan los argumentos sobre la forma de educar a las nuevas generaciones y se parte del daño que ha generado la educación neoliberal y la bancarización de la educación.
Además, ahí se sugiere una revolución que transforme de raíz todas las formas que limiten el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes, así como el trabajo de diversas prácticas que fomenten sociedades más justas y libres.
“Los nuevos libros de texto ponen el énfasis en la lucha de clases, la emancipación, la justicia social y la práctica escolar como práctica política.
“Ninguna de las ideas que genere un mejor ser humano será contraria a los ideales de Coparmex CDMX, por lo que no estamos en contra de los ideales pero sí de la forma agresiva, descalificadora y generadora de polarización que no puede ser fomentado desde edades tan tempranas”, acusó el organismo patronal.
PROPUESTA
Hoy directivos de Coparmex CDMX ofrecieron una conferencia para dar su postura respecto a los nuevos materiales educativos.

Ahí estuvieron la presidenta de la Comisión de Educación de la Coparmex Ciudad de México, Patricia Ganem Alarcón.
Así como los vicepresidentes de Desarrollo y Sustentabilidad de la Ciudad y de Comunicación y Estrategia Pública del Centro Empresarial, María Luisa Flores Del Valle y Gabriel Aguirre Marín.
“Pedimos para el ciclo que inició ayer que dejen a las escuelas decidir sobre los libros de texto, que no presionen a los maestros y a los padres de familia para utilizarlos.
“De lo contrario esto sí sería la manipulación más evidente de un gobierno que no gobierna para todos”, dijo Patricia Ganem.
Consideró que habría bastado seguir el procedimiento marcado en la Ley de Educación para que los diversos sectores opinaran sobre el contenido.
Luego integrar grupos de expertos para que propusieran las mejores formas metodológicas de abordarlos y evitar la división que los libros de texto están generando en la sociedad mexicana.
Ello, añadió, revela la falta de sensibilidad y oficio político por parte de las autoridades de la Secretaría de Educación Pública.
Consideró que es necesario reponer todo el procedimiento.



