A una semana de regresar a clases, alumnos de la UNAM se mostraron escépticos ante las medidas de rectoría para retomar el uso del cubrebocas.
Además, consideraron que la seguridad dentro de C.U. no ha mejorado
El ciclo escolar 2023-2024 inicia el próximo lunes 7 de agosto y se espera que regresen a clases más de 370 mil alumnos de todos los niveles.
“Me parece un poco exagerado, porque no he visto en las noticias, sobre el COVID, siento que no lo veo tan necesario (el uso del cubrebocas).
“Al final de cuentas estamos vacunados y tenemos ya anticuerpos”, declaró para Capital CDMX Abraham Hernández, alumno de nuevo ingreso.
La misma opinión compartió Pablo Espinosa, estudiante de Economía.
“Siento que es muy exagerado, ya hace rato que se levantó oficialmente el uso obligatorio del cubrebocas, y pedirlo de un día para otro es muy repentino”, dijo.
En el comunicado de ayer, publicado por el Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE), recomendó regresar al uso del cubrebocas, dentro de las instalaciones de la UNAM.
Al día de hoy se tienen contabilizados 3 mil 558 casos activos de COVID-19, de los cuales 655 se encuentran en la Ciudad de México, según información del portal “Datos COVID-19”, del gobierno federal.
A pesar del escepticismo, Sonia Romero, alumna de la Facultad de Medicina, respaldó la medida.
“Pienso que es una buena medida, porque nunca se debió de dejar de usar, porque sabíamos que iban a aumentar los casos, en hospitalizaciones nos ha tocado ver pacientes con COVID”, añadió
INSEGURIDAD
Otro tema de inquietud para los alumnos y los trabajadores es la inseguridad.
Se dijeron ya acostumbrando a los asaltos que suceden en Ciudad Universitaria.
“Ya es algo común que pasen asaltos”, señaló Abril, estudiante en la licenciatura de Negocios Internacionales.
La joven detalló que en los puntos donde ocurren más delitos son las zonas de Copilco y metro Universidad.
Agregó que dos de sus compañeros fueron asaltados, uno la semana pasada y el otro antes de vacaciones.
Javier, trabajador en los módulos de préstamos de bicis, llamados “Bicipuma”, consideró que los asaltos se dan incluso al interior de las dependencias de la UNAM.
“Alumnos, generalmente por celulares y dinero”, añadió, sobre las principales víctimas de los asaltos.
Javier estimó que los trabajadores de la universidad deben estar mejor capacitados, para poder actuar de mejor manera ante un delito.



