Claudia Sheinbaum se va en busca de la candidatura presidencial por Morena, pero deja en la CDMX una importante lista de obras y acciones pendientes o inconclusas.
Su justificación es que ella se va de la Jefatura de Gobierno, pero se queda el equipo.
La pregunta obligada es si ese equipo tendrá la capacidad para responder al reto de concluir tareas como poner en marcha el tramo elevado de la línea 12 del Metro, a dos años de la tragedia.
Luego del colapso de la trabe que provocó la muerte de 26 personas y más de 100 heridos, Sheinbaum aseguró que en un año la línea 12 estaría en funcionamiento de nuevo.
Obvio el plazo no se cumplió y después salió a decir que a finales de 2022 habría de nuevo servicio en el tramo elevado de la “línea dorada”.
Ahora la meta de su gobierno es que al menos entre en operación el tramo de la línea 12 desde Atlalilco hasta Periférico, pero la fecha para que eso suceda aún es incierta.
AMPLIACIÓN HASTA OBSERVATORIO
La línea 12 del Metro es el dolor de cabeza de la administración de Sheinbaum.
Su gobierno tampoco pudo concretar la ampliación de esa línea hacia el poniente, de Mixcoac a Observatorio.
De hecho, el avance de esas obras ha estado marcado por la opacidad o acaso el desinterés de las autoridades para informar sobre el desarrollo de los trabajos.
Contrario a otros proyectos de gobierno, en donde hay información constante, aquí no se conocen datos como la perforación del túnel que llevará hasta Observatorio.
Lo único que se sabe con certeza es que ha habido expropiación y demolición de viviendas en la colonia José María Pino Suárez, de la alcaldía Álvaro Obregón.
Hace un año los vecinos de esa comunidad acusaron que sus viviendas comenzaron a hundirse y agrietarse debido a las obras.
EL INTERURBANO
Resulta evidente que el gobierno de Sheinbaum no ha tenido la oportunidad para avanzar en un proyecto que quedó pendiente desde el sexenio de Enrique Peña Nieto: el Tren Interurbano México-Toluca.
Al entrar al territorio de la CDMX es posible atestiguar el atraso de ese mega proyecto de movilidad.
Sobre la carretera federal y la autopista México-Toluca se aprecian los tramos inconclusos de obra.
Hay segmentos, a la altura de La Venta, en Cuajimalpa o la zona de Santa Fe, en donde ni siquiera se han instalado las trabes.
Qué decir de la zona de Observatorio, donde se supone que habrá un gran Centro de Transferencia Modal al que llegarán los pasajeros del Tren Interurbano, los de la línea 1 y los de la línea 12 del Metro.
Ahí los trabajos llevan ya un año, sin fecha para su conclusión.
LA LÍNEA 1
Una de las obras “estrella” de la actual administración es la rehabilitación integral de la línea 1 del Metro.
Sheinbaum ha presumido una inversión superior a los 37 mil millones de pesos para la que ella llama la “Nueva Línea 1”.
Lo cierto es que se trata de una contratación de deuda, pagadera a 17 años e incluye no solo la rehabilitación de la línea, también la compra de nuevos trenes.
Hace un año comenzó la rehabilitación de esa línea en el tramo que va de Salto del Agua a Pantitlán y se dijo que los trabajos terminarían en marzo de este 2023.
Una vez concluido ese tramo, comenzarían las obras en el segmento de Observatorio a Balderas, lo cual tampoco ha ocurrido.
La semana previa a dejar el cargo, Sheinbaum hizo recorridos de supervisión y dijo que el primer tren ya realizaba recorridos de seguridad y conexión.
Pero ya que se va no alcanzará a inaugurar la rehabilitación de la línea 1.
FALLAS CONSTANTES EN EL METRO
Aunque la narrativa de Sheinbaum es que su gobierno ha invertido miles de millones de pesos para mejorar la situación del Metro, la realidad que viven los pasajeros es otra.
La jefa de gobierno atribuyó las falla constantes al robo de cables y metió a la Guardia Nacional, que estuvo presente solo cinco meses en el Sistema de Transporte Colectivo.
Lo cierto es que la presencia de las fuerzas federales no impidió que las fallas siguieran casi a diario en todas las líneas del Sistema.
Tampoco se redujo el temor de los pasajeros a que se presenten otros accidentes trágicos, como ocurrió al inicio de 2023 con el choque de trenes en la interestación Potrero-La Raza de la línea 3 que cobró la vida de una joven.
¿CUATRO LÍNEAS DE CABLEBÚS?
Durante su campaña en pos de la Jefatura de Gobierno e incluso como mandataria electa, Sheinbaum aseguró que en su administración construiría cuatro líneas de Cablebús.
Solo concretó la edificación de dos y hay una tercera cuyo proyecto apenas arrancará.
Se trata de la línea 3 que conectará a Santa Fe con la ex residencia oficial de los Pinos y la cual ya enfrenta la resistencia de padres de familia en una primaria.
Las autoridades pretende instalar un poste de ese Cablebús en el patio de esa primaria.
En el papel quedó el plan de construir un Cablebús de la zona del Ajusco medio hacia el Metro Copilco.
También en el papel quedaron otros planes de movilidad, como crear la línea Cero del Metrobús a lo largo del Circuito Interior.
Como un mero proyecto ejecutivo, para el que incluso se lanzó una licitación pública, quedó la edificación de un segundo piso vehicular en la Calzada Ignacio Zaragoza.
La intención de este viaducto elevado era facilitar la conexión hacia el Aeropuerto Felipe Ángeles.
INSEGURIDAD
Contrario al discurso oficial, durante el primer cuatrimestre de 2023 crecieron los delitos de homicidio doloso, robo a pasajeros del Metro y del Metrobús, así como a casa habitación.
Comparado con periodo enero-abril de 2022, para el mismo cuatrimestre de 2023 el delito de homicidio doloso pasó de 208 a 238 casos.
Ese aumento de 20 casos entre un cuatrimestre y otro representa un alza de 8.5 por ciento en el número de homicidios dolosos cometidos en la CDMX.
Los datos forman parte de la Evaluación de Incidencia Delictiva Enero-Abril 2023.
El crecimiento del delito de homicidio doloso toma especial relevancia pues a lo largo de la actual administración hubo una insistente narrativa gubernamental enfocada a señalar una disminución de ese ilícito.
SIN PLANES URBANOS
Sheinbaum cierra una etapa con su salida del GobCDMX, pero un ciclo que no pudo cerrar es el de la planeación urbana.
Durante los cuatro años y medio que estuvo al frente de la Ciudad fue incapaz de lograr la aprobación de Plan General de Desarrollo y el Programa General de Ordenamiento Territorial.
Ambos documentos habrían sido un legado de planeación urbana para 20 años, pues esa es su vigencia.
Pero en tres intentos, la mandataria no pudo llegar a los consensos con vecinos, académicos y especialistas para que respaldaran ambos proyectos de desarrollo urbano.
En agosto de 2021 buscó que el Congreso capitalino analizara y aprobara, en solo una semana, un proyecto de Plan y Programa.
Vecinos advirtieron el intento de albazo y la jefa de gobierno tuvo que recular.
En agosto de 2022 lanzó una convocatoria para llevar a cabo una consulta pública y otra indígena, a fin de discutir dos nuevos proyectos.
Esos documentos generaron un fuerte rechazo social, porque creaba un uso de suelo rural susceptible de urbanización y permitía los usos mixtos en zonas donde el uso de suelo es exclusivamente habitacional.
Esas consultas y aquellos documentos resultaron un fracaso, pues en torno a los mismos se generaron tan solo 14 mil 500 participaciones, en una Ciudad de 9 millones de habitantes.
Pero el pasado 22 de mayo la administración de Sheinbaum presentó dos nuevos proyectos de Plan y Programa, con la intención de que el Congreso local los apruebe directo, ya sin consulta ciudadana.
Así, antes de irse Sheinbaum endosó a los diputados locales el costo político de imponer el Plan General de Desarrollo y el Programa General de Ordenamiento Territorial.



