Vecinos y especialistas en planeación urbana expresaron su preocupación ante la posibilidad de que desde el gobierno de la Ciudad se pretendan imponer a través de un albazo nuevos proyectos del Plan General de Desarrollo (PGD) y del Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT).
A la falta de rumbo y claridad respecto a la aprobación de estos documentos estratégicos en materia de desarrollo urbano, se suma la incertidumbre que surgió hoy mismo por la eventual renuncia de Pablo Benlliure a la dirección del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP).
Su designación en el Congreso capitalino fue por cinco años y de carácter irrenunciable.

En la Seduvi se preguntó al equipo de prensa qué datos se tenían sobre la renuncia del funcionario. La respuesta es que no había nada de información al respecto.
INCERTIDUMBRE
Esta tarde, integrantes de las organizaciones Ruta Cívica, Suma Urbana, de la Asociación Mexicana de Urbanista capítulo CDMX y de Copaco Hipódromo II, ofrecieron una conferencia de prensa.
Ahí hicieron un largo recuento de irregularidades y confusión sobre los procesos de elaboración, consulta y aprobación del PGD y el PGOT.
El elemento que más abonó a esa incertidumbre fue un mensaje que el secretario de Gobierno de la Ciudad Martí Batres emitió en redes sociales el pasado viernes.
En ese mensaje Batres dijo que los proyectos del PGD y PGOT recibieron muchas críticas por parte de colonias, pueblos y barrios y por ese motivo dichos documentos no se enviarán al Congreso de la Ciudad para su aprobación.
“Se van a elaborar nuevos documentos tomando en cuenta todas las críticas y observaciones realizadas y con nuevos procesos de participación ciudadana y comunitaria.
“Los nuevos documentos que se envíen al Congreso serán otros y serán muy claros en cuanto a los anhelos y propuestas, derechos y principios de la ciudadanía, con claridad para que el suelo de conservación no sea afectado en un solo milímetros”, dijo en ese mensaje el secretario de Gobierno.
NI LE TOCA
Mónica Tapia, de la organización Ruta Cívica, dijo que a Martí Batres no le toca elaborar, presentar, ni someter a consulta los nuevos proyectos del PGD y PGOT, sino al Instituto de Planeación.
No obstante, acusó que el IPDP no tiene en este momento un Consejo Ciudadano que por ley debería existir, además de que varios integrantes del directorio técnico han renunciado y no existen una convocatoria para suplirlos.
Armando Rosales, Presidente de la Asociación Mexicana de Urbanistas capítulo CDMX, señaló que la Junta de Gobierno del Instituto también funciona sin todos sus miembros, pues debería haber tres representantes del Cabildo de la Ciudad.
El Cabildo ni siquiera funciona y los tres representantes deberían ser igual número de alcaldes.
Rosales añadió que a la incertidumbre se suma la actuación del Congreso local, pues no hay señales de avanzar en trabajos que tiene pendientes desde hace años, como la creación de una Ley de Ordenamiento Territorial.
Esa legislación debe suplir a la actual Ley de Desarrollo Urbano y a la Ley de Protección a la Tierra del DF.
Al escabroso proceso que ha marcado la discusión del PGD y el PGOT se incluye el envío de dos iniciativas enviadas por Claudia Sheinbaum al Congreso local.
Una es la reforma al régimen transitorio de la Constitución de la Ciudad para cambiar al 1 de octubre de este 2023 la entrada en vigor de ambos documentos y otra para eliminar de la misma Constitución el concepto de Suelo Rural.
ALBAZO
Josefina Mac Gregor, directora de Suma Urbana, consideró que en materia de planeación y desarrollo urbano nos encontramos en el peor de los escenarios para la CDMX.
Habló de la importancia del PGD y el PGOT, pues son instrumentos que ponen las reglas de crecimiento de la Ciudad para un periodo de 20 años.
Lamentó que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum no haya repuesto en verdad todo el procedimiento para la consulta y discusión de ambos documentos.
Consideró que la mandataria debería emitir un acuerdo en la Gaceta Oficial capitalina con la cancelación de la consulta que inició en julio del año pasado y anunciar ahí mismo la reposición total del proceso.
Mac Gregor dijo que pedir el cambio de fechas para la entrada en vigor del PGD y PGOT no es cancelar ni reponer el proceso.
Alertó sobre el mensaje de Martí Batres, pues hace pensar que desde el GobCDMX se quiere enviar al Congreso nuevos proyectos de ambos instrumentos desconocidos por la ciudadanía
“Un día habrá albazo y van a decir que ya llegaron los nuevos documentos al Congreso”, advirtió la directora de Suma Urbana.
Consideró que una ruta adecuada para aprobar ambos instrumentos de planeación debe ser la cancelación en Gaceta del proceso anterior, aprobar la Ley de Ordenamiento Territorial y ocupar los puestos que han quedado vacantes en el IPDP.
También aprobar nuevas fechas para la entrada en vigor del Plan y el Programa, así como emitir una nueva convocatoria para reponer todo el proceso.
LA SALIDA DE BENLLIURE
Durante la conferencia, Armando Rosales reveló que en chats de estudiosos y académicos relacionados con el urbanismo el mismo Pablo Benlliure anunció su renuncia al Instituto de Planeación.
En ese mensaje de chat recuperado por Capital CDMX, Benlliure escribió: “Hola, buenas tardes. Hoy en la mañana he presentado mi renuncia irrevocable a la Dirección General del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la CDMX.
“En breve presentaré una carta abierta donde expondré las razones y motivos de tal decisión. Muchas gracias.”

Benlliure llegó al cargo a través de un proceso de selección que se siguió y aprobó el Congreso capitalino.
Antes de ocupar el IPDP, este personaje ya era funcionario del gobierno de Claudia Sheinbaum pues ocupó un puesto de dirección en la Seduvi lo que de inmediato lo colocó como el candidato de la mandataria para ocupar la dirección del Instituto.
A Benlliure se le ubica también, profesional y académicamente con Roberto Eibenschutz, quien fuera titular de la Seduvi en el gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas.
Por cierto, Eibenschutz fue uno de los integrantes del directorio técnico del IPDP que renunció a ese cargo hace dos semanas.
En este escenario destacó la ausencia de Benlliure a una reunión de trabajo que él tenía programada con diputados locales.
Sobre esta renuncia, Armando Rosales explicó que por ley y para respetar la paridad de género, la próxima terna de aspirantes para ocupar la dirección del IPDP deberá estar conformada exclusivamente por mujeres.



