En cada partido de la Selección Mexicana durante el Mundial de Futbol hubo un consumo desmedido de cerveza en la Ciudad de México, lo cual se tradujo en una venta estimada en 2.5 millones de dólares de esa bebida por partido.
La cifra surge de un análisis que hizo Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción Sobre Alcohol, en una conferencia de prensa donde diversas organizaciones acusaron que los festejos del Mundial dejaron al menos cinco personas muertas, siniestros viales y un repunte de violencia de género, la mayoría de los casos vinculados al consumo de alcohol.
De acuerdo con sus cifras, sumados los cinco partidos de la Selección la venta total de cerveza alcanzó los 12.5 millones de dólares, lo que convertido a moneda nacional alcanza los 219 millones de pesos.
“Es importante señalar que antes de la justa mundialista la Cámara Nacional de la Industria de Bares estimaban que se consumiría el doble de lo que hoy se consume en días normales.
“Sí se esperaba un aumento en el consumo de cerveza y hoy sabemos que en la Ciudad se vendieron alrededor de 2. 5 millones de dólares solamente en la Ciudad de México; más o menos 40 a 45 millones de pesos por partido en la Ciudad de México”, añadió Robledo.
El vocero de la Red de Acción Sobre Alcohol también acusó que la Ley Seca impuesta por el gobierno de Clara Brugada no funcionó, pues fue una medida aislada, aplicada de forma exprés, limitada solo a algunas colonias de la alcaldía Cuauhtémoc.
Diversas organizaciones de la sociedad civil participaron en esta conferencia denominada: “Muertes e incidentes violentos ocurridos durante los festejos del Mundial. Consecuencia de la falta de una política nacional contra el alcohol”.
Yahaira Ochoa Ortiz, de la organización Salud Justa Mx dijo que a pesar de la atmósfera de fiesta y cohesión social, los grandes eventos deportivos esconden una realidad alarmante.
Esto es el recrudecimiento de la violencia de género, tanto dentro de los espacios públicos como en el ámbito privado.
Expuso que de acuerdo con ONU Mujeres, durante torneos de gran magnitud las llamadas de emergencia por violencia familiar se incrementan hasta en un 30 por ciento.
Yahaira Ochoa añadió: “No es normal que un festejo termine en tragedia a causa del alcohol. Al menos una de las 5 muertes se atribuye a una congestión alcohólica, no podemos seguir permitiendo que la industria alcoholera normalice el consumo de alcohol”.
Dijo que aumentar los impuestos, regular la disponibilidad y restringir la comercialización de alcohol son políticas públicas urgentes que el gobierno y el Congreso deben atender.
Por su parte Diana Alvarez, integrante de Voces Jóvenes por Derecho a la Salud Mx-Servicios a la Juventud A.C habló sobre el costo social derivado del consumo excesivo de alcohol, al normalizar su consumo en eventos masivos.
Ello, advirtió, expone a niñas, niños, y adolescencias a dinámicas de violencia e inestabilidad.
El problema central, señaló, es que las leyes actuales están dispersas y enfocadas en el producto (etiquetado, grados de alcohol, publicidad) o en el orden público local (horarios), pero México carece de una política integral para moderar el consumo de bebidas alcohólicas.
Robledo también cuestionó la administración de los números sobre las muertes en el contexto del Mundial que ha hecho el gobierno de Brugada, pues ayer reveló que hubo un quinto fallecido, pero no se cuenta a un sexto que falleció en marzo, cuando se reinauguró el Estadio Azteca.


