Con el objetivo de reducir la violencia y promover la cultura de la paz, el Gobierno de la Ciudad de México mantiene vigente el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, una iniciativa que permite a la ciudadanía entregar de forma voluntaria armas de fuego, explosivos y municiones a cambio de un apoyo económico, sin que haya investigaciones ni represalias legales.
Este programa, coordinado entre la Secretaría de Gobierno capitalina, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), busca sacar armas de los hogares y de las calles para prevenir accidentes, hechos de violencia doméstica y delitos relacionados con su uso.
¿Cómo funciona?
Las personas pueden acudir a los módulos itinerantes instalados en diferentes alcaldías para entregar armas de forma anónima, voluntaria y segura.
El armamento entregado es destruido en el lugar por personal militar, mientras que los ciudadanos reciben una compensación económica que varía según el tipo y estado del arma.
¿Para qué sirve?
• Prevención de violencia familiar y accidentes: muchas de las armas que se entregan provienen de domicilios particulares, donde representan un alto riesgo para niños, adolescentes y mujeres.
• Reducción de delitos: el retiro voluntario de armas contribuye a disminuir el número de armas en circulación, y por ende, su uso en asaltos, riñas o actos delictivos.
• Fomento de la cultura de paz: el programa también tiene un enfoque pedagógico. En los módulos se realizan actividades culturales, pláticas y talleres para fomentar la resolución pacífica de conflictos.
Desde su creación, “Sí al Desarme, Sí a la Paz” ha logrado recolectar más de 40 mil armas en toda la ciudad, y continúa como una de las políticas más eficaces para la desactivación ciudadana en materia de seguridad.
El llamado del Gobierno capitalino es claro: tener un arma en casa no garantiza seguridad, al contrario, puede convertirse en un riesgo permanente.



