La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, descartó que existan fundamentos para que Estados Unidos imponga sanciones o represalias por la decisión de reubicar vuelos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
En la mañanera, Sheinbaum aclaró que la medida obedece exclusivamente a criterios técnicos de seguridad aérea ante la saturación que enfrenta el AICM, y subrayó que no hay violación al acuerdo bilateral en materia de transporte aéreo.
“No hay ninguna razón para sanciones. Lo que se privilegió fue la seguridad”, afirmó la mandataria.
La reubicación de vuelos de carga y algunos vuelos comerciales al AIFA ha generado inquietud en aerolíneas internacionales, particularmente en autoridades del transporte de EE.UU., quienes han manifestado que la medida podría vulnerar el Acuerdo Bilateral de Servicios Aéreos.
Sin embargo, Sheinbaum aclaró que la decisión fue tomada con total transparencia, en coordinación con aerolíneas, y que ya se han entablado mesas de diálogo diplomáticas y técnicas para resolver cualquier malentendido.
“El AIFA está funcionando muy bien. Ya opera vuelos de carga y este diciembre tendrá más vuelos internacionales”, señaló.
El AICM ha operado por encima de su capacidad desde hace más de una década, y la actual administración considera que diversificar operaciones hacia el AIFA es parte de una estrategia nacional de reordenamiento del espacio aéreo, no una medida unilateral o punitiva.



