Remodelación del Pirata Fuente desata polémica por sobrecostos y vínculos con empresarios cercanos a Morena

La millonaria rehabilitación del Estadio Luis “Pirata” Fuente volvió al centro de la controversia tras revelarse que el costo total del proyecto supera los mil 600 millones de pesos, pese a que la administración del exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, estimó inicialmente una inversión de entre 400 y 500 millones de pesos.

De acuerdo con un reportaje difundido por TV Azteca, la obra insignia del sexenio anterior registró incrementos presupuestales durante su ejecución, además de observaciones por presuntas irregularidades, sobrecostos y posibles beneficios para empresarios vinculados a grupos cercanos a Morena en Veracruz.

La remodelación del inmueble, ubicado en Boca del Río, arrancó formalmente en 2022 con el argumento de recuperar el futbol profesional para el estado. Durante ese periodo, Cuitláhuac García defendió el proyecto como una inversión estratégica para reactivar el estadio, abandonado desde la desaparición de los Tiburones Rojos de Veracruz en 2019.

No obstante, auditorías del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) identificaron un presunto daño patrimonial superior a 160 millones de pesos en la segunda y tercera etapa de la obra. Entre las anomalías señaladas aparecen deficiencias estructurales, filtraciones, problemas de visibilidad en las gradas, barandales oxidados y pagos considerados excesivos en equipamiento.

La investigación también expone que los empresarios José Carlos y Renée Vive Gómez, conocidos como los hermanos Vives, figuran entre los principales beneficiarios del comodato del estadio. Ambos aparecen relacionados con la empresa CF Veracruzano S.A. de C.V., firma que obtuvo la concesión del inmueble por una década para operar al club Piratas F.C.

Según el reportaje, los hermanos Vives mantienen vínculos políticos con grupos afines a Morena en Veracruz. La situación alimentó críticas de sectores opositores, que califican la remodelación como un “elefante blanco” financiado con recursos públicos en un contexto marcado por carencias en servicios básicos, como pavimentación, alumbrado y drenaje en distintas regiones de la entidad.

Dirigentes priistas y analistas consultados por TV Azteca sostuvieron que el proyecto terminó convertido en un símbolo de presuntos actos de corrupción y compadrazgos políticos durante el gobierno de Cuitláhuac García.

El Estadio Luis “Pirata” Fuente, inaugurado en 1967 y con capacidad cercana a 30 mil aficionados, permaneció sin actividad constante durante varios años pese a la inversión pública destinada a su rehabilitación.

Actualmente, el ORFIS mantiene expedientes judicializados relacionados con presuntas irregularidades detectadas tanto en esta obra como en otros proyectos emblemáticos del sexenio anterior, entre ellos el Aquarium del Puerto de Veracruz y el Auditorio Benito Juárez.

RELACIONADO

NEWSLETTER

Loading

MÁS RECIENTE

spot_img