Con su característico tono irreverente, grosero y sin filtros, El Escorpión Dorado se ha convertido en uno de los personajes más populares de la comedia digital en México. Detrás del volante y una máscara dorada, se esconde Alex Montiel, un comunicador que pasó de trabajar tras bambalinas en la industria del entretenimiento a convertirse en uno de los creadores de contenido más influyentes de América Latina.
De reportero a youtuber
Alejandro Montiel inició su carrera como periodista de espectáculos en televisión, pero su salto a la fama llegó con la creación de su alter ego: El Escorpión Dorado. El personaje nació como una sátira al típico comentarista que “lo sabe todo”, con un lenguaje ácido, ofensivo y sin miedo a “trollear” a cualquier figura pública.
Su formato más reconocido, “Al Volante”, consiste en entrevistas improvisadas a celebridades mientras viajan en automóvil. Actores, políticos, influencers y hasta presidentes han pasado por su asiento de copiloto, accediendo a charlas tan desinhibidas como virales.
Entre la comedia y la crítica social
Aunque sus contenidos están envueltos en humor crudo, El Escorpión Dorado también ha hecho críticas directas a la clase política, a los medios y a la doble moral de la farándula. Eso le ha generado tanto aplausos como polémicas a lo largo de su trayectoria.
Montiel ha diversificado su contenido con otros proyectos como La Lata y Peluche en el Estuche, y ha trabajado en cine, doblaje, y televisión. Además, es hermano de Werevertumorro (Gabriel Montiel), otro pionero de YouTube en México.
Popularidad y presencia digital
Actualmente, El Escorpión Dorado cuenta con millones de seguidores en YouTube, Instagram y otras plataformas. Su estilo irreverente le ha valido múltiples colaboraciones con marcas, pero también ha sido objeto de controversias por el tono de su personaje.
En los últimos días, su nombre ha regresado a la conversación pública por señalamientos personales, lo que ha puesto nuevamente bajo el foco tanto a su figura como al debate sobre los límites entre personaje y persona.



