La crisis política y de improductividad que se vive en el Congreso capitalino alcanzó un clímax este jueves 24 de febrero.
Toda la oposición se retiró del salón de sesiones en rechazo a una propuesta de Morena para acotar los tiempos de intervención de diputados en tribuna.
Legisladores del PRI, PAN y PRD acusaron que se trató de una ilegalidad y una maniobra de la 4T que pasó por encima de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).
La sesión ordinaria que comenzó con 49 legisladores, una hora y media después ya no tuvo quórum.
Con solo 29 diputados presentes de la 4T, el presidente de la Mesa Directiva Héctor Díaz Polanco, tuvo que levantar la sesión a las 12:20 horas.
LIMITAR LOS TIEMPOS
Todo comenzó cuando la vicecoordinadora de Morena Guadalupe Morales tomó la palabra al inicio de la sesión.
Pidió al presidente de la Mesa que sometiera a aprobación del Pleno la prórroga a un acuerdo previo de la Jucopo, fechado el 10 de febrero.
Con el argumento de mitigar riesgos de contagio por Covid, ese acuerdo limitó por solo dos sesiones el tiempo de diputados en tribuna.
Para dictámenes el tiempo máximo fue de cinco minutos, mientras que para iniciativas y puntos de acuerdo el máximo quedó de tres minutos.
Desde la oposición resultó inadmisible prorrogar ese acuerdo del 10 de febrero, por ir en contra del Reglamento y de la Ley Orgánica del propio Legislativo.
Ricardo Rubio, diputado del PAN, recordó en una conferencia posterior que el Reglamento permite hasta 10 minutos para presentación de iniciativas y de 5 minutos para puntos de acuerdo.
SE QUIEREN IR RÁPIDO
Cuando Guadalupe Morales pidió someter a votación del Pleno la prórroga, intervino el diputado del PRI Jorge Gaviño.
Dijo que solo la Jucopo puede hacer un planteamiento de esa naturaleza y expuso que ya existía un acuerdo entre bancadas para hacerlo improrrogable.
Ricardo Rubio pidió que no se sometería a votación del Pleno y que se pudiera procesar primero en la Jucopo.
En réplica Guadalupe Morales dijo que durante la sesión del 22 de febrero el propio PRD pidió aplicar ese acuerdo para limitar los tiempos en tribuna.
Agregó que el Pleno es el órgano máximo de decisión del Congreso y por eso podía decidir sobre ese acuerdo.
Para la oposición, el Pleno no puede servir como instrumento de violación de la ley.
Jorge Gaviño volvió a tomar la palabra.
Acusó que detrás de la propuesta de Guadalupe Morales está la prisa de los diputados de Morena por irse rápido de la sesión, para promover en territorio la revocación del mandato.
“Tienen actividades políticas qué hacer en la calle y lo vamos a ver en las próximas horas o próximos días.
“Diputadas o diputados, por ir a promover situaciones electorales, van a querer salir temprano”, acusó Gaviño.
Les dijo a los de Morena que para eso tienen suplentes y si quieren realizar otra actividad, entonces pidan licencia.
DEJAN SOLO A MORENA
Héctor Díaz Polanco no atendió la petición de los legisladores de oposición.
Sometió a votación económica el acuerdo y la 4T impuso su mayoría.
Jorge Gaviño volvió a tomar la palabra para decir que ante la violación legal y constitucional que se había concretado el PRD se retiraba de la sesión.
Hicieron lo mismo diputados del PAN, del PRI y de la Asociación Parlamentaria Ciudadana.
Lo que siguió fue un desorden.
La diputada del PRI Tania Larios pidió rectificación de quórum pero el presidente de la Mesa se lo negó.
Díaz Polanco habló de algo surrealista, por el hecho de que una diputada del PRI que ya no estaba en el Pleno pedía rectificación del quórum.
A solicitud de la morenistas Martha Ávila hubo un receso de 15 minutos y mientras la sesión quedó en pausa Tania Larios subió a la Mesa para reclamarle a Héctor Díaz.
Con ella iba el diputado del PAN Héctor Barrera.
Según legisladores de Morena hubo jaloneos en la Mesa Directova y una asesora del PAN, de nombre Karla Sosa, “grabó de forma violenta” a los diputados.
Cuando se calmaron los ánimos, el presidente de la Mesa reanudó la sesión con un salón de sesiones semi vacío.
Solo los diputados de Morena estaban presentes y solo ellos subieron a tribuna para presentar iniciativas.
Todos los temas del orden del día comenzaron a retirarse y entonces Guadalupe Morales pidió que se pasara lista de asistencia.
Con solo 29 diputados la sesión ya no pudo continuar, pues se necesitan como mínimo 34 para declarar quórum.
BOLA DE HIPÓCRITAS
En una conferencia posterior, el diputado panista Federico Döring calificó a los diputados de Morena como una “bola de hipócritas”.
Dijo que por un lado los morenistas piden reglas en el Pleno para mitigar riesgos de contagios por Covid.
Pero por otro lado, en sus territorios, realizan asamblea con vecinos para promover la reforma eléctrica y la revocación de mandato de Andrés Manuel López Obrador.
CONGRESO IMPRODUCTIVO
A lo largo de esta Legislatura, lo que ha prevalecido entre diputados son discusiones que no llegan a nada.
Durante las sesiones del Pleno predominan debates de puntos de acuerdos que no se aprueban o que tienen que ver con asuntos federales que ni siquiera son competencia del legislativo local.
Esas discusiones que por momentos enardecen los ánimos en las diferentes bancadas consumen horas en cada sesión.
Diputados como Circe Camacho, del PT, han reconocido en reuniones de la Jucopo que existe una improductividad legislativa.
Los debates se centran en acusarse de un lado y del otro sobre qué proyecto es el más ineficaz o corrupto, sin que en el fondo se resuelvan los problemas de la CDMX.



