Con el propósito de reivindicar la memoria de Julio César Cervantes Cabañas, la Fiscalía capitalina ofreció ayer una Disculpa Pública a los familiares de la víctima, dentro de la Recomendación 09/2025 emitida por la Comisión de Derechos Humanos local.
La CDH documentó las omisiones en la investigación de la desaparición y posterior tratamiento del cuerpo de Julio César, una persona con discapacidad, lo cual propició una desaparición administrativa.
Los hechos que derivaron en la recomendación ocurrieron en septiembre de 2021 y durante el posterior proceso de identificación, tras su localización sin vida en 2024.
Julio César Cervantes Cabañas desapareció el 20 de septiembre de 2021. En enero de 2024 su cuerpo fue hallado en la Alcaldía Coyoacán y trasladado al INCIFO.
Diez meses después, se informó a su madre de su localización en el Instituto Politécnico Nacional después de que sin el consentimiento de la familia fue donado por el Incifo a la institución educativa para prácticas médicas.
A nombre de la Fiscalía, Omar Guadalupe Gutiérrez Lozano, Coordinador General Jurídico y de Derechos Humanos, ofreció una disculpa a Laura y Leobardo, madre y padre de Julio César.
También asumió la responsabilidad que les corresponde y reconoció que la institución les falló en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
Gutiérrez Lozano, reconoció que la actuación institucional presentó deficiencias que afectaron el derecho de la víctima a ser buscada de manera inmediata y efectiva.
Esto al tratarse de una persona con discapacidad, condición que requería un enfoque diferencial, así como el derecho de su familia a recibir atención adecuada.
Asimismo, reconoció que, tras la localización sin vida de Julio César, se cometieron errores en su identificación y en el manejo de la información, lo que impidió vincular oportunamente el hallazgo con la denuncia de desaparición.
Ello prolongó la incertidumbre de su familia, vulneró su derecho a la verdad y a la memoria de las personas fallecidas.
La señora Laura Cabañas Arreola, madre de Julio César, expresó que aceptaba la disculpa pública como acto de responsabilidad de la Fiscalía.
No obstante, dijo, las palabras deben ir acompañadas de acciones, cambios estructurales al interior de la Fiscalía y medidas de no repetición para que nunca más ninguna familia tenga que pasar por lo mismo.
Agradeció a las instituciones involucradas en este acto, así como a las y los integrantes del colectivo “Una Luz en el Camino” por su acompañamiento en estos años de lucha y calificó el acto como una victoria colectiva.
Jacqueline Palmeros, fundadora del colectivo “Una Luz en el Camino” y quien acompañó la búsqueda de Julio César, subrayó: “Las disculpas públicas no deberían de existir, pues el Estado no debería fallar al hacer su trabajo al buscar a una persona desaparecida”.
La presidenta de la CDH Dolores González Saravia explicó que la Recomendación 09/2025 documentó violaciones a derechos humanos que deben ser reconocidas plenamente.
Estos es, el derecho de toda persona desaparecida a ser buscada con debida diligencia; el derecho a la verdad; el derecho a la seguridad jurídica; el derecho a la memoria de las personas fallecidas; y el derecho de sus familiares a recibir un trato digno, humano y respetuoso.
De igual forma, apuntó, permitió nombrar una realidad especialmente dolorosa: la desaparición administrativa, que ocurre cuando información, registros, indicios o incluso cuerpos están bajo resguardo institucional, pero no se articulan oportunamente para restituir identidad, verdad y dignidad.


