Ciudad de México.-Barcelona no pudo aprovechar la localidad en la ida de la Supercopa española 2017. El Real Madrid venció a los culés 1-3 en un partido que estuvo manchado por errores arbitrales.
El Real Madrid abrió el marcador tras un centro de Marcelo que Piqué quiso despejar, pero terminó metiendo en propia puerta. Este hecho marcó el partido, ya que el defensa azulgrana perdió confianza y no pudo realizar marcas correctamente.
El partido se empató tras una supuesta falta sobre Luis Suárez que el árbitro marcó como penal. Sin embargo, no existió tal infracción y fue fingida por el delantero. Messi se encargó de cobrar la pena máxima y anotó para igualar el encuentro.
Posteriormente, en un contragolpe madridista, Cristiano Ronaldo dejó plantado a un Piqué que regaló la parte central del campo para el luso, quien tiró de larga distancia y anotó un golazo.
Minutos más tarde, el portugués disputó un balón en el área culé y cayó después de un contacto con Umtiti. El silbante consideró que lo había fingido, pese a que sí hubo un choque natural en la pelea por el esférico y sacó la segunda amarilla para CR7. Ronaldo se perderá la vuelta de la Supercopa y corre peligro de estar suspendido de 4 a 6 partidos por haber empujado al árbitro tras la decisión.
Pese a la inferioridad numérica, el Madrid logró anotar un tercer gol. Durante otro contragolpe, Isco venció en velocidad a Piqué y marcó otro golazo para los merengues.
La vuelta será en el Estadio Santiago Bernabéu, hogar del Real Madrid. El Barcelona enfrenta un duro reto, pues deberá ganar por diferencia de tres goles para llevarse el campeonato.



