Ciudad de México.- El presidente de México, Enrique Peña Nieto, reiteró que comprende y comparte el enojo de todos los mexicanos por el aumento al precio de las gasolinas, pero señaló que esta medida se tomó ante el incremento en el precio internacional del petróleo, y aseguró que su gobierno no recibirá ni un centavo más de impuesto por esta alza.
En un mensaje en cadena nacional incluso preguntó: "¿Qué hubieran hecho ustedes", y culpó al exmandatario panista, Felipe Calderón, por haber "quemado" un billón de pesos subsidiando el costo artifical de los combustibles para evitar costos políticos, y desaprobó que esto no se hubiera invertido en mejorar el transporte público, escuelas, centro de salud, entre otros servicios públicos.
"Tan sólo en el sexenio anterior, se perdieron casi un billón de pesos, es decir un millón de millones, subsidiando la gasolina.Y digo que se perdieron porque literalmente fue dinero que se quemó regalando gasolina, en lugar de invertir en cosas más productivas", enfatizó.
Explicó que el ajuste a la gasolina no es consecuencia de la reforma energética y mucho menos significa un nuevo impuesto para las ciudadanos, sino que el precio del petróleo en todo el mundo aumentó cerca del 60 por ciento.
Subrayó que México desde hace años importa más de la mitad de los combustibles que consume y mantener el precio hubiera obligado al gobierno "a recortar programas, a subir impuestos o a incrementar la deuda del país", lo que pondría en riesgo la estabilidad económica de la República.
"Mantener esto habría significado un gasto adicional de más de 200 mil millones de pesos. Este monto equivale a paralizar por cuatro meses todos los servicios del Seguro Social, desde consultas con el médico familiar, hasta cirugías, guarderías y servicios de emergencia; interrumpir dos años completos los apoyos que entrega el Programa PROSPERA a casi 7 millones de familias; suspender tres años el Seguro Popular, que cuida la salud de más de 50 millones de mexicanos", detalló.
Aseguró que el Gobierno federal ha tomado grandes medias como recortar el gasto en casi 190 mil millones de pesos, y han tenido que eliminar alrededor de 20 mil plazas laborales, “lo que representa una reducción en sueldos y prestaciones de más de 7 mil 700 millones de pesos”.
Comentó que a partir del primer trimestre de este año se reducirá en 10 por ciento la partida de sueldos y salarios de servidores públicos de mando superior en dependencias federales.
“El precio de la gasolina es un cambio difícil. Como Presidente mi responsabilidad es justamente tomar decisiones difíciles en el presente, para evitar afectaciones mayores en el futuro. Si no cuidáramos la estabilidad de nuestra economía, qué pasaría”, expreso.
Declaró que ya se encuentra dialogando con los sectores productivos para diseñar un paquete de medidas que apoye la economía de las familias, fomente la inversión, y promovueva el empleo, así como construir una relación positiva con el próximo mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.
Sostuvó que todos estos importantes retos para el país, para su administración y la sociedad, sólo podrán ser superados con unidad nacional.
El pasado 27 de diciembre, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, anunció que a partir dle 1 de enero las gasolinas tendrían un aumento de hasta 20 por ciento en todo el país.
Los incrementos fueron de 14.2 por ciento en el precio de la Magna; 20.1 por ciento para la Premium y de 16.5 por ciento para el diésel, con respecto al precio observado en diciembre de 2016.
Los precios del 1 de enero al 3 de febrero de 2017 quedaron de 15.99 pesos para Magna; 17.79 para Premium y 17.05 para diésel.
Derivado de estas acciones los gobernadores que forman parte de la Conago pidieron a Peña Nieto reunirse de inmediato para hablar de este incremento que afecta de manera significativa a la población.
El PRD y Morena, ya han anunciado movilizaciones para que el gobierno dé marcha atrás a esta medida, ya que "es un impuesto regresivo y lascivo".



