La discusión del preámbulo en la recta final de esta historia

Ciudad de México.- En las postrimerías de esta Asamblea Constituyente, a horas de que la historia del órgano legislativo termine y cuando el ambiente comenzó a envolverse de despedida, los diputados constituyentes se dieron su tiempo para discrepar, quizás por última vez, sobre la visión que tienen de ciudad y la huella que han dejado sus partidos en esta urbe.

Un texto de siete párrafos que será el preámbulo de la Constitución de la Ciudad de México generó un debate de más de una hora, que tuvo momentos intensos y discordantes. Así se vivió la penultima sesión de la Constituyente, que inició a las 7 de la noche, con cinco horas de retraso.

Ese preámbulo tuvo al menos dos versiones de redacción; el autor de todas ellas fue Porfirio Muñoz Ledo, quien dijo haber trabajado en el texto desde hace una semana y a propósito de ello lamentó, con dolor según dijo, haber perdido frases que inicialmente planteó.

Durante la sesión que tuvo lugar la madrugada de este lunes, el legislador dio lectura a una primera versión, pero en la sesión vespertina de este mismo día, el texto ya no era el mismo que había leído horas antes.

Este preámbulo es una reflexión retórica sobre la ciudad y su historia. “En la cercanía del séptimo centenario de su fundación, la Ciudad de México se otorga esta Constitución Política”, se lee en la primera línea del texto.

El autoritarismo

No obstante, en los siguientes párrafos dejaron de aparecer palabras y conceptos de la versión original que eran del gusto de los partidos de izquierda, como autonomía, asilo y refugio, y luchas sociales.

Estas exclusiones generaron la protesta de legisladores como Jaime Cárdenas y Bernardo Bátiz, de Morena, y Jesús Ortega, del PRD, para quienes resultaba inaceptable que se eliminarán conceptos necesarios e indispensables para describir la historia de la capital del país.

Sin embargo, una frase vino a romper la armonía que hasta ese momento predominaba.

“Esta Constitución es posible merced a la organización cívica y autónoma de sus pobladores y a la resistencia permanente contra el poder autoritario”, se plasmó en el tercer párrafo del preámbulo.

Pero a los legisladores del PRI y del PAN no les gustó que se incorporara la frase “resistencia permanente contra el poder autoritario”. A los del PRD y de Morena no les gustó que se quitara.

 El priista Enrique Jackson dijo que en su bancada era inadmisible aceptar ese texto, porque parecía que llevaba dedicatoria y que la historia de la capital del país inició hace apenas 40 años.

“Nosotros estamos por una redacción integral, no facciosa y malintencionada. La historia de la Ciudad es una larga lucha, de más de siete siglos, no de hace 40 años”, expuso Jackson.

Lo secundó Gonzalo Altamirano Dimas, del PAN, para quien este preámbulo debe reflejar la visión de una ciudad, no de un partido, pues la capital del país no nació en 1997. Agregó que la frase relativa al autoritarismo se debe remitir a la historia integra de la ciudad, no a un partido político.

Cuando Altamirano terminó su intervención, Alejandro Encinas, presidente de la Mesa Directiva de la Constituyente, ventiló que la frase relacionada con el poder autoritario se incluyó a propuesta del coordinador de los legisladores del PAN, Santiago Creel, algo que después rechazó la diputada panista Cecilia Romero.

De parte de la izquierda, la queja más airada llegó de parte del coordinador de Morena, Bernardo Bátiz.

“Lo que es inaceptable, lo que no podemos tolerar, es que alguien, que no sabemos quién, se acerque a Porfirio Muñoz Ledo y retire unas palabras, que pueden parecer fuertes pero reflejan la realidad de esta Ciudad”, dijo Bátiz.

Lo que quedó después de la queja de todos fue un texto que se armó en cinco minutos dentro del mismo salón de sesiones, muy a pesar del coraje que los diputados hicieron pasar a Alejandro Encinas, quien pedía que se fueran a negociar a otro lado. Como nadie le hizo caso, el presidente de la Mesa Directiva lanzó una irónica pregunta: “¿No los interrumpimos si seguimos trabajando?”, cuestionó al grupo de diputados entre quienes se encontraban Armando Ríos Piter, Beatriz Pagés, Enrique Jackson, Roberto Gil y Claudia Aguilar Barroso.  

De nuevo, nadie le hizo caso, por lo que no le quedó más remedio que esperar a que se grupo concluyera, para continuar la sesión.

El nuevo texto del párrafo tercero, aprobado en la sesión, plasmó que “esta Constitución es posible merced a la organización cívica y autónoma de sus pobladores y la resistencia histórica contra la opresión.  Es la culminación de una transición política de inspiración plural y democrática”.

La penúltima sesión

La sesión vespertina de este lunes fue la penúltima. Para este martes se realizará la sesión de clausura de la Constituyente.

Hoy, cuando empezaban los trabajos, se repartieron las actas de la sesión del 4 de enero, que Alejandro Encinas no concluyó sino hasta el 26 de enero, pues siempre decretó recesos para seguir al día siguiente.

Así, este lunes Encinas dijo que con esa sesión del 4 de enero se logró un record destacado, pues en los hechos duró 137 horas y 25 minutos.

"Esta es la sesión más larga en la historia del Congreso Mexicano, con 137 horas con 25 minutos y 35 segundos, porque la más larga había sido anteriormente una de alrededor de 70 horas en un colegio electoral, que ya no existen, por cierto", subrayó el diputado constituyente.

 

 

A continuación el preámbulo, que se aprobó con 77 votos a favor, cero en contra y tres abstenciones:

In quexquichcauh maniz cemanahuac, aic tlamiz, aic polihuiz, in itenyo, in itauhca Mexihco Tenochtitlan

“En tanto que dure el mundo, no acabará, no perecerá la fama, la gloria de México Tenochtitlan”

Tenoch, 1325.

En la cercanía del séptimo centenario de su fundación, la Ciudad de México se otorga esta Constitución Política. Al hacerlo rememora sus incontables grandezas, hazañas y sufrimientos. Rinde homenaje a los creadores de sus espacios y culturas, a los precursores de su soberanía y a los promotores de su libertad.

Honra su legado y rinde homenaje a todas las comunidades y periodos históricos que le antecedieron, asume un compromiso perdurable con la dignidad y la igualdad de sus pobladores. Ciudad intercultural y hospitalaria.  Reconoce la herencia de las grandes migraciones, el arribo cotidiano de las poblaciones vecinas y la llegada permanente de personas de la nación entera y de todos los continentes.

Esta Constitución es posible merced a la organización cívica y autónoma de sus pobladores y la resistencia histórica contra la opresión.  Es la culminación de una transición política de inspiración plural y democrática.

La Ciudad pertenece a sus habitantes. Se concibe como un espacio civilizatorio, ciudadano, laico y habitable para el ejercicio pleno de sus posibilidades, el disfrute equitativo de sus bienes y la búsqueda de la felicidad.

Reconoce la libre manifestación de las ideas como un elemento integrador del orden democrático.  Busca la consolidación del Estado garante de los derechos humanos y de las libertades inalienables de las personas.

Guardemos lealtad al eco de la antigua palabra, cuidemos nuestra casa común y restauremos, por la obra laboriosa y la conducta solidaria de sus hijas e hijos, la transparencia de esta comarca emanada del agua. Seamos ciudadanas y ciudadanos íntegros y leales al nuevo orden constitucional. Espejo en que se mire la República, digna capital de todos los mexicanos y orgullo universal de nuestras raíces.

 

 

Alberto Cuenca
Alberto Cuencahttp://cuenquita
Soy reportero del diario y semanario digital Capital CDMX. Fui reportero en diario El Universal y he colaborado en medios como la revista Forbes México, Ruido en la Red, el semanario El Influyente y el canal Capital 21.

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