El uso indebido de la fuerza en la CDMX

Ciudad de México.- La Ciudad de México, al ser la sede de los Poderes, nunca estará a salvo de conflictos, marchas, bloqueos y caos vial.

Al ser gobernada por partidos que se autodenominan de izquierda siempre ha habido una ambigüedad para ponderar en cada situación los derechos de libre tránsito y de expresión y manifestación.

En la Capital CDMX al día se registran un promedio de seis marchas, hay días que llegan a las 15 y reclaman desde algo sencillo como la falta de un servicio o temas de donde el daño es irreparable como el asesinato o desaparición de personas. 

Todas las protestas son legítimas y al presumirse la CdMx como una ciudad de libertades, debe ser la más tolerante ante cualquier movilización.

El gobierno de Claudia Sheinbaum al verse en la encrucijada de las marchas como todos los gobiernos de la CdMx optó por dejar en manos de organizaciones de la sociedad civil el diseño de iluminación protocolo para regular la protesta social, que ya está protegida por la Constitución de la CdMx en su artículo 7, fracción 4.

El protocolo es un simple refrito de lo que se hizo en la administración de Miguel Ángel Mancera, incluso deja vigentes los protocolos de actuación policial que se diseñaron en la administración pasada con la colaboración del Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social.

Esos protocolos policiales son el fondo del problema, porque de lo que carece la CdMx es de una policía eficaz, capacitada para actuar y hacer uso de la fuerza sin dañar a las personas.

El protocolo se estrenó ayer con el bloqueo de los policías federales en el Circuito Interior y el jefe de la Policía, Omar García Harfuch, quien hemos dicho es una escala de Manuel Mondragón y Kalb, hizo uso de la fuerza dejando heridos a casi una decena de manifestantes.

La Jefa de Gobierno le dio un espaldarazo, sin embargo, lo necesario es tener una policía que sea garante de los derechos humanos y no volvamos a los tiempos de la represión, las imágenes vistas en el enfrentamiento de ayer generan temor a cualquier manifestante.

El protocolo de Sheinbaum establece claramente que la actuación de la policía debe considerar parámetros internacionales y el derecho humanitario internacional, “dirigidos a la protección de la integridad física, emocional y patrimonial de las personas”. Eso no sucedió en el repliegue de los federales. 

”El uso ilegal, irracional, incongruente, inoportuno y desproporcionado de la fuerza, así como de cualquier objeto, sea o no parte del equipo que le sea asignado, que cause daño a la integridad de las personas manifestantes, será sujeto de rendición de cuentas y sanción de conformidad con la normatividad aplicable”, dice el nuevo protocolo y deberá haber sanciones a los mandos responsables de la operación.

Para que en la Ciudad de México se viva un real estado de derecho se debe capacitar a los policías o las consecuencias serán mayores y se regresará a los tiempos del autoritarismo.

NOCAUT. En el PT están de plácemes porque ayer la Jefa de Gobierno los recibió con su líder moral Alberto Anaya y escuchó sus demandas que han sido ignoradas desde que inició su mandato, y también recibió la queja de que en el Congreso de la CdMx lo que priva es la ingobernabilidad de Morena, lo que hace que la labor de los aliados sea inútil. Sheinbaum asumió el compromiso de tomar cartas en el asunto en 2020. Veremos los ajustes. ¡Abrazos, no periodicazos!

Luis Eduardo Velázquez
Luis Eduardo Velázquez
Soy licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y licenciado en Derecho por la UNAM, con estudios de Maestría en Ciencias Jurídicas por la Universidad Panamericana (UP) y estudios en Filosofía. Soy analista político especializado en asuntos electorales, legislativos, democracia, derecho a la información, libertad de expresión y derechos humanos.Soy director y fundador de Capital CDMX, medio desde el que impulso el periodismo político y de investigación enfocado en el poder público, la rendición de cuentas y la vida institucional de la Ciudad de México.En el ámbito académico, mi línea de investigación se centra en el sistema de Derechos Humanos, con énfasis en libertad de expresión, derecho a la información, democracia y Estados constitucionales, así como en la ciencia y filosofía del periodismo.Soy autor del libro Diágoras, el prudente, una obra que explora la reflexión política, filosófica y jurídica desde una perspectiva crítica sobre el poder, la prudencia y la condición humana.Me desempeño como secretario de la Asociación Periodismo Nación MX, dedicada al fortalecimiento del gremio periodístico, la reivindicación del periodismo mexicano y la construcción de un marco jurídico que proteja los derechos de las y los periodistas.Escribo la columna Contragolpe y participo como analista en El Heraldo Televisión y en el canal de YouTube CDMX TV. He sido reportero en los diarios Milenio y 24 Horas, así como en radio para Enfoque Noticias de NRM Comunicaciones. También he colaborado en revistas como Obras, Chilango y Forbes México.Además de mi labor periodística, soy amante de la buena letra: escribo poesía y desarrollo trabajo plástico en distintos formatos.

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